NFL – Análisis de la Semana 4: Sorpresas en la cúspide, sillas calientes y la máquina defensiva de Minnesota
Hablemos de la NFL. Si bien se esperaba que el fondo de la liga estuviera disputado entre Miami y Arizona, los Raiders y los Browns estaban en una nebulosa zona intermedia que vislumbraba poco sobre las expectativas de estos equipos de cara a esta temporada.
Con un arranque de 3-1, los equipos encabezados por Klint Kubiak y Todd Monken están colocados en posiciones sorpresivas en sus divisiones y en una conferencia que se presumía muy competida desde la pretemporada.
La temporada de la NFL es larga y es bien sabido que las primeras tres jornadas son un poco irreales e insostenibles para algunos equipos, pues alrededor de la semana 8 se empiezan a definir mejor los caminos de las 32 franquicias de la liga. En este caso, de manera general, los Cleveland Browns pintan un escalón por debajo de Las Vegas Raiders.

Operación en la trinchera: El techo de Las Vegas y Cleveland
Los Browns han logrado ganar sus encuentros, sin embargo han atravesado momentos de operación complicada en ambos lados del balón. Los Raiders por otro lado han funcionado de manera efectiva, peleando hasta el último momento con los Chiefs de Patrick Mahomes.
Tanto Monken como Kubiak son entrenadores en jefe primerizos, con una clara tendencia ofensiva y tomando equipos con más interrogantes que respuestas. Sin embargo el inicio del calendario les ha favorecido y han logrado colocarse en una posición privilegiada para la situación de sus equipos.
Veremos cómo avanza su temporada, pero en este momento me atrevo a decir que los Raiders pueden pelear por un comodín, pero los Browns se quedarán cortos para la postemporada.

Sillas calientes: El peligro inminente para Taylor, Ryans y Harbaugh
Zac Taylor, DeMeco Ryans, Jim Harbaugh. Tres nombres que hace cinco años cualquiera hubiera envidiado tener al cargo de su equipo, parecen pender de un hilo en sus respectivos equipos.
Las temporada de los Bengals, Texans y Chargers están lejos de ser envidiables, y en una liga que pocas veces tiene paciencia, parece ser que este se encamina a ser un año con nombres interesantes disponibles para entrenadores en jefe.
Es cierto que los Bengals están en un muy neutral 2-2, sin embargo no se han mostrado esos momentos de conexión y explosividad a los que Joe Burrow nos tenía acostumbrado.

El estancamiento en Cincinnati y el modo pánico en Texas y Los Ángeles
Chase Brown no emerge como un corredor estelar y se estanca en un rol promedio para la liga, la línea ofensiva tampoco destaca para el dinero y selecciones de Draft invertidas y el tridente de Burrow, Chase y Higgins no logra anotar suficientes puntos.
Porque hay que decirlo, toda la carrera de Burrow se ha hablado de que su defensiva no estaba a la altura, y este año la defensiva no ha sido dominante, pero claramente ha mejorado.
Los Texans y los Chargers, a mi parecer, deberían estar en modo pánico, pues se colocaron 0-4 y se rezagan en la carrera por los siete puestos que pasan a postemporada, a la par que equipos como los Raiders y los Browns se colocan en 3-1, lo que tarde o temprano generará que se encuentren y los lugares sean todavía más competidos.

Derrotas incomprensibles y la ineficacia desde el staff de coacheo
Los Texans compitieron contra Buffalo y Dallas, dos ofensivas poderosas, pero no lograron ganarle a Indianápolis y Cincinnati, duelos que debieron ganar para estar en un mucho más cómodo 2-2.
En una manera similar, los Chargers perdieron duelos comprensibles frente a Seattle y Buffalo, pero perdieron contra Las Vegas y Arizona, dos equipos que en el papel son inferiores en cuanto a calidad del roster y experiencia.
Lo que nos indican estas derrotas para ambas franquicias es que el staff no ha logrado establecer planes de juego efectivos y acertados para estos equipos, lo que los coloca en la conversación de la famosa “silla caliente” para arrancar la temporada.

El enigma de San Francisco: La reinvención de Kyle Shanahan
Los 49ers son uno de los equipos más complejos de analizar de los últimos años. Las temporada que parece el rival a vencer se llenan de lesiones o de inoperancia en el emparrillado y no son trascendentes en la contienda.
Por el contrario, cuando no se espera nada de ellos o se presupone una temporada de la NFL de regresión, juegan su mejor fútbol americano e incluso llegan al Super Bowl.
Kyle Shanahan logró reimaginar su ofensiva sin perder su esencia y esquema. En las primeras temporadas de Brock Purdy se mencionaba que era fácil ser mariscal de un equipo que solo tenía que darle el balón, sin lanzarlo, a Christian McCaffrey o lanzar una pantalla para que a la postre Deebo Samuel lo llevara 50 yardas a la zona de anotación.

Veteranía, eficiencia y el contrapeso defensivo de Raheem Morris
Estos 49ers se sienten diferentes, sus jugadores son más veteranos, no son tan explosivos, pero son sumamente eficientes. Del lado defensivo la llegada de Raheem Morris ha logrado mantener el nivel que Shanahan ha mantenido temporada tras temporada como contrapeso a su ofensiva.
Y es que la fórmula parece escrita, siempre teniendo a un ex entrenador en jefe o a un futuro prospecto para dirigir una franquicia (Robert Saleh, DeMeco Ryans, Steve Wilks) que ayude a los jugadores, principalmente jóvenes, del lado defensivo del ovoide.
Sus próximos partidos son contra Seattle, Washington y Atlanta, por lo que de manera ligera se podría decir que solo peligra el resultado en Seattle, los otros dos son ganables para lo que ha mostrado sobre el terreno de juego.

La genialidad de Brian Flores y el cerrojo defensivo de Minnesota
Kevin O’Conell debe considerarse el entrenador en jefe más afortunado de la NFL. Cuenta con la mejor mente defensiva de los últimos 3 años como coordinador en Brian Flores.
Mientras escribo este texto veo el partido de Minnesota en repetición, y la imaginación y a la vez simplicidad con la que Flores diseña su defensiva es equiparable a lo que ha hecho Vic Fangio o Bill Belichick.
Primero que nada no deja respirar al mariscal rival, lo que lo pone en una situación de urgencia apenas dos segundos después de que el balón ha sido centrado, eso a su vez cierra los espacios para la carrera.
Coberturas ocultas en la NFL y la redención del coordinador más codiciado
Pero lo que me tiene verdaderamente fascinado es la imaginación que tiene para ocultar las coberturas, ya su vez la manera tan sencilla dentro de esa imaginación de resolverlo. Constantemente engaña a los mariscales con una asignación y cuando los mismos se atreven a lanzar el balón se han encontrado con intercepciones o pases bateados.
Esta defensiva es la quinta que menos yardas ha permitido en cuatro jornadas, pero lo verdaderamente destacable es que solamente han permitido cuatro touchdowns. Brian Flores salió de una manera polémica de Miami, de no ser por ello hoy cómodamente sería entrenador en jefe y de manera muy merecida.
Creo que un equipo tomará su oportunidad de hacerse de Flores al finalizar la temporada de la NFL, la cuestión es que vacantes habrá disponibles.
