‘Sacrificios’ invocó a la mitología mexica en el Museo Nacional de Antropología: El portal de la culpa y el Mictlán
Durante una travesía en kayak por las solitarias e imponentes aguas de las islas Coronado, en el Golfo de California, el actor y realizador Francisco “Checo” Rubio se encontró a merced del aislamiento, la inmensidad del mar y el silencio enrarecido de la naturaleza. La experiencia de aislamiento y tensión frente a lo desconocido sembró la semilla inicial de un relato sobre el aislamiento emocional.
Años más tarde, aquella vivencia se transformó en la premisa narrativa de Sacrificios, largometraje de terror psicológico y suspenso fantástico dirigido por el cineasta mexicano Mauricio Chernovetzky que, tras un victorioso recorrido internacional, tuvo su estreno en México en el marco de la 19ª edición del Mórbido Film Fest.
El escenario elegido para la premier no pudo ser más significativo: el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología (MNA) el pasado viernes 30 de octubre.

El diálogo antropológico y la tragedia familiar de Juan Villanueva
Con la presencia institucional de Mariana Toledo (MNA) y Pablo Guisa Koestinger, director de Grupo Mórbido, la función reunió a parte del elenco encabezado por Jorge A. Jiménez —reconocido por su papel como Luis Donaldo Colosio en la serie Historia de un crimen: Colosio y por su trabajo en Narcos— como fueron Frida Astrid, Constanza Andrade, Siddhartha Tonalli, Moisés Arizmendi, Fermín Martínez y el propio Checo Rubio.
Durante la apertura, se destacó el valor de proyectar una obra que dialoga directamente con la visión antropológica sobre la pérdida y la muerte dentro del recinto que resguarda la memoria prehispánica del país.
La película prescinde de las fórmulas gastadas del cine de espantos anglosajón para sumergirse en la imaginería mesoamericana.

Mictlantecuhtli y el descenso a la locura del eterno retorno
La historia parte de la tragedia de Juan Villanueva (Jorge A. Jiménez), un padre consumido por el remordimiento tras la muerte accidental de su hijo primogénito, Andrés (Siddhartha Tonalli), quien cae en la tina del baño luego de quedar fascinado con la figura de Mictlantecuhtli en un libro.
Sumido en un trance marcado por el dolor y el aislamiento en una isla donde cree hallar con vida al menor, Juan inicia un proceso de autoflagelación que desdibuja los límites entre la cordura, el duelo y el mito del eterno retorno.
En el conversatorio posterior a la función, moderado por el arqueólogo Omar Espinosa Severino (co-fundador del proyecto de divulgación Libreta Negra Mx), se analizaron los paralelos entre el filme y la cosmogonía mexica.

Atravesar los nueve niveles del Mictlán y la estética del autosacrificio
En entrevista previa con El Sol de México, el director Mauricio Chernovetzky admitió que el proceso de cuatro años de producción se sintió como atravesar los nueve niveles del Mictlán.
“En el rodaje y la postproducción nos pasaron muchas cosas laborales y personales; no es un filme de terror convencional. Me han preguntado si tuve o tengo miedo, pero la película ha logrado sanar muchas cosas. En lo personal, tras filmar viví situaciones muy fuertes porque me abrí a lo que produjimos en la pantalla, a abrir un portal”, expresó.
Asimismo, en la presentación en el museo Chernovetzky profundizó sobre la dimensión ritual y el uso del dolor en la narrativa de la película, destacando la importancia estética de los actos de autosacrificio dentro de la cultura mexica.

El llamado de Mórbido: Romper con los clichés importados
“Cuando se hacían estos rituales de autosacrificio, no solamente se buscaba extraer sangre, sino que se realizaban en puntos específicos del cuerpo donde la condición y la resistencia física generaban una respuesta profunda. El dolor era sumamente importante al momento de sacrificarse o punzarse”, explicó el realizador durante la charla al desglosar la atmósfera visceral del proyecto.
Por su parte, Pablo Guisa Koestinger aprovechó el foro para hacer un llamado a la industria cinematográfica nacional a romper con los clichés importados y abrevar del catálogo mitológico propio.
“Yo todo el tiempo se los digo a los directores y guionistas: dejen de inventar asesinos seriales y psicópatas con máscaras que no son Jason o con machetes y guantes de utilería. Tenemos a Xibalbá, tenemos a Tezcatlipoca, tenemos una iconografía y unos dioses que tampoco eran buena onda ni mala onda, simplemente eran de otra manera”, sentenció el directivo de Mórbido Fest ante el público del auditorio.
El triunfo del horror mitológico
El estreno nacional en el MNA coronó una brillante trayectoria internacional que inició en el Austin Film Festival, donde Sacrificios obtuvo el Premio del Público al Mejor Guion. La cinta sumó exhibiciones en Raindance (Londres) —donde fue nominada al Premio Roger Corman a Mejor Largometraje de Terror—, el Fixion Fest en Chile (galardonada a Mejor Actor), Fantaspoa en Brasil y el Oldenburg International Film Festival en Alemania.
Con las actuaciones secundarias de Noé Hernández y un reparto que equilibra el drama familiar con la fantasía oscura, la película se alista para su distribución en salas de cine comercial a lo largo de 2027.
