Ladrones destruye etiquetas con su ‘Flow Pesado’ en el Pabellón Oeste: Contraste y convivencia
“¡Arriba la L!” se escuchó en la periferia del Pabellón Oeste, el escenario anexo al Palacio de los Deportes el pasado sábado, el motivo era que la banda jalisciense Ladrones se presentaba en este escenario con su disruptivo estilo musical, una mezcla fuera de lo común, respondiendo a las nuevas generaciones que exigen reconfigurar los géneros musicales y encontrar originalidad en las nuevas narrativas del arte.
¿Quién pensaría en combinar el metal, el rap y el regional mexicano? Pues Ladrones lo está haciendo y lo demostró la noche de este sábado cuando el cuarteto tapatío formado por los vocalistas Zxmyr y Cirujano Resendez, el guitarrista José Macario y el baterista Diego Zornoza presentó su autodenominado “Flow Pesado” ante un público variopinto y multigeneracional.
Los sombreros y las melenas se hicieron presentes desde temprana hora cuando el cantante regiomontano Sahir Montoya, quien fungió como telonero, saltó al escenario con su estilo de corridos tumbados el cual fue bien recibido por los “Trues” del metal y desde luego los que se inclinan más hacia el regional mexicano, muestra que esta línea divisoria entre géneros musicales ya no existe.

Humor pop, ironía y ‘Flow Pesado’: De Shakira al estallido del cuarteto tapatío
Media hora tocó el músico oriundo de Monterrey, quien preparó de buena forma a este particular público, guiones en el espacio entre presentaciones y a modo de sarcasmo gritaron apasionadamente el nombre de la cantante española Rosalía y de la banda zacatecana Enjambre, ya que ambos tocaría en los recintos contiguos, el Palacio y el GNP, síntoma que dejaría en evidencia lo bien que lo estaban pasando y que realmente no había competencia alguna en saber cuál sería al final de la noche el mejor show.
Previo a la salida de los anfitriones de la noche, igualmente a manera irónica, sonó en el sistema de audio un tema de Shakira, “Dónde están los Ladrones”, momento tomado con mucho humor y hasta algunos metalheads cantaban con singular alegría el tema de la colombiana.
Sin embargo, en punto de las 20:30 horas, el ritmo cambió del pop-rock a un metal estruendoso, Zxmyr y compañía saltaron al escenario el cual no paró hasta el final de la noche, salvo un par de veces para recuperar el aliento, comenzando la noche con la interpretación de “Arriba la L”, uno de los más recientes lanzamiento de la banda y que dota de nombre a su tercer álbum de estudio y que simplifica lo que es la filosofía del cuarteto.

Del moshpit metalero a la catarsis del corrido moderno: El homenaje a Bobby Pulido
La noche continuó con temas como “Instinto animal”, con el que por primera vez en la noche los vocalistas llamaron a hacer el clásico moshpit, un elemento natural del metal, igualmente en este espacio sonaron “Ya me la sé”, “Cloaca”, “Flow pesado” y “Difícil de matar” bajo el mismo estilo.
“No sé qué decir mi gente, más que gracias a la gente que ha seguido nuestro camino desde el primer momento… Hoy es la última fecha del tour por México, y estamos aquí para compartir con ustedes, estamos muy agradecidos”, dijo Zxmyr.
El cambio de estilo ya tirándole al corrido moderno e hizo un breve espacio introductorio donde los músicos de este género tomaron por unos instantes el escenario, momento que remató con el reingreso de Ladrones para interpretar de forma inmediata “Desvelado” original de Bobby Pulido y que el cuarteto tapatío inyecta de su particular estilo musical.

Alianzas generacionales: Trap, invitados especiales y el puente entre escenas musicales
“No vuelve”, “Todo y más”, “Veneno”, “Altar”, “Así nomás”, “Gloria” y “Nunca quise irme”, esta última interpretada con uno de sus invitados especiales el sonorense Yng Naz, otra de las nuevas caras que fusionan el regional mexicano y el trap.
Cada canción, que sorpresivamente para los neófitos o no tan clavados en el proyecto de Ladrones, resultó funcionar perfectamente como un punto de encuentro entre los públicos y sus escenas, así se vivió en temas como “Ay ay ay”, “Pa mis carnales”, “Sigan Ladrando”, “Pa’ unos un loco pa’ otros un Rey”, “Así cambió la cosa”, “Ando en lo mío” y “Extra XD”, este último también con su invitada la argentina MUÑEKI77A, que como guiño salió al escenario con un ajuar muy mexa.
La banda jalisciense concluyó su extraordinario concierto, literalmente, con piezas como “Pártanse la madre”, “No que no” y “No me importa”, que elevaron a los miles de fanáticos a un estado de euforia total.

El estruendoso grito de pertenencia: ¿El inicio de un nuevo paradigma musical?
En fin, la pregunta está hecha, Ladrones y esta nueva generación de escuchas busca romper paradigmas o es un estruendoso grito de pertenencia y búsqueda de originalidad, la respuesta la tiene cada uno de los músicos y también cada uno de los fanáticos, que por lo que se experimentó durante toda la noche de este sábado, tal diversidad, tanta multiculturalidad y tanto equilibrio, va por un camino extraordinario.
