NFL – Análisis de la semana 5: Reconstrucciones asumidas, pánico angelino y el balance contendiente de San Francisco y Kansas City
Es hora de hablar de la NFL. Era esperado de manera general que los Miami Dolphins estuvieran en una situación como esta desde el inicio de la temporada. La temporada baja se enfocó en deshacerse de contratos caros a cambio de selecciones de draft y la firma de un QB que ha dado flashazos de talento, pero no lo suficiente para construir un proyecto a su alrededor.
Jeff Hafley supo esto y aceptó el trabajo de todas formas, por lo que esto parece indicarnos que tiene una segunda temporada frente al equipo, con más libertad en el tope salarial así como en las selecciones colegiales.
En el papel los Dolphins aspiran a una temporada de 3 victorias, pero siempre puede haber sorpresas, por lo que en este equipo lo verdaderamente atractivo para los jugadores actuales es demostrar que valen la pena para continuar en el proyecto o ser cortados a final de temporada.
Por parte del staff deben demostrar que su programa es atractivo para los agentes libres y jugadores colegiales, labor nada fácil considerando que Buffalo está en la división.

El ultimátum a Cam Ward y el esquema fallido de Robert Saleh
Los Tennessee Titans no esperaban tampoco una gran temporada, pero no se si presupuestaron un inicio sin victorias. Robert Saleh acaba de declarar en una conferencia sobre la complejidad de su esquema defensivo, tema que ha resaltado pues la unidad siempre ha sido una fortaleza para Tennessee, pero que con Saleh no ha logrado hacer sinergia.
Del lado ofensivo las interrogantes con Cam Ward comienzan a ser cada vez más severas, y sus carencias evidentes. Quizá un plan de desarrollo similar a Bryce Young en el que pierda la titularidad unas semanas pueda ser ideal para su carrera, pero me da la sensación de que la personalidad de Ward no tomaría bien un cambio así.
Creo que ese cambio sucederá en unas semanas y veremos si Ward lo tolera o pide un cambio en la temporada baja. Hay realmente poco que destacar de este equipo realmente, quizá lo mejor sea el staff de coacheo, mismo que los tiene con una marca de 0-5, lo que pone en perspectiva perfecta a esta franquicia.

La precaria situación de Chargers: Herbert y Harbaugh contra las cuerdas
Quizá la situación más sorpresiva, para bien y para mal, es la de los Chargers. He tocado el tema con anterioridad en este espacio, pero es que la situación es prácticamente precaria. Justin Herbert comete errores completamente infantiles y toma decisiones erróneas de manera recurrente.
Mike McDaniel no ha logrado imaginar y diseñar una ofensiva explosiva como demostró en sus primeras temporadas en Miami. Chris O’Leary se ha quedado muy corto sustituyendo a Jesse Minter, también en cuanto a diseño y estrategia.
Como lo he mencionado antes, lo inexplicable es el rol de Jim Harbaugh en todo esto, quien cada semana parece más cansado de la situación. No me sorprendería que de no ser despedido, él mismo renuncie.
El panorama no mejora, pues tiene partidos muy complicados por delante frente a Chiefs, Rams, Texans y Ravens, lo que bien podría ponerlos 0-9 y sepultar su temporada.

El balance de San Francisco: Shanahan, Morris y un equipo implacable
Los 49ers están invictos, y dos de esas victorias vienen de los Seahawks y los Rams, los actuales campeones y los favoritos desde la temporada baja. En los cinco encuentros han anotado más de 20 puntos y solo en dos de ellos han recibido más de 20 puntos, lo que demuestra que el balance de ambos lados del balón está ahí.
La llegada de Raheem Morris como coordinador defensivo ha traído frescura a una unidad que años pasados no se logró encontrar tras los comandos de Robert Saleh y DeMeco Ryans, dos de los mejores coordinadores defensivos de los años recientes.
Parece que Morris llegó a cambiar eso y veo difícil que vuelva a tener una oportunidad de entrenador en jefe pronto, por lo que creo que esta unidad tendrá estabilidad por un par de temporadas. Del lado ofensivo muchos reportes indican que Shanahan ha tomado lo mejor de sus pupilos y colegas en otros equipos y lo ha traído, reimaginado, a San Francisco.
Elementos de la ofensiva de Sean McVay y Matt LaFleur se pueden ver en los juegos de los 49ers, pero con el característico sello de la ofensiva Shanahan, destacando siempre a Trent Williams, Kyle Juszczyk, George Kittle, Christian McCaffrey y ahora Mike Evans.
Este equipo se ve muy sólido, y a pesar de que no cuenta con los destellos de temporadas anteriores, quizá estemos viendo el ejemplo más reciente de equipos sólidos que llegan mucho más lejos de lo que los especialistas esperan.

La redención silenciosa de los Chiefs y el menosprecio a Mahomes
Kansas City vive un momento similar, ya que mientras todos los daban como un equipo que ahora sería pretendiente más que contendiente, ellos simplemente se enfocaron en trabajar y alejarse del foco público y hasta el momento ha dado resultados.
Parece increíble, pero Mahomes pasó de ser el mejor mariscal de la historia a ser el quinto mejor en la actualidad para la prensa especializada en un periodo de 4 años. A veces esta fuente es verdaderamente ridícula.
Lo cierto es que Kenneth Walker llegó como MVP del Super Bowl y se echó a este equipo al hombro, lo que ha permitido que Mahomes se libere de toda la presión que tenía y de nuevo vuelva a ser ese mariscal preciso y decisivo que nunca puedes dar por derrotado.
Steve Spagnuolo por su parte ha diseñado una defensiva con carencias, si, pero que ha logrado mantener a los rivales a línea en la cantidad precisa de series para que la ofensiva de la estocada final. Complementary football le llaman en inglés, y es la clave para mantenerse contendiente a lo largo del calendario.

Diez equipos en el limbo: Entre el fracaso y la intrascendencia
Patriots, Browns, Steelers, Bengals, Broncos, Raiders, Packers, Lions, Bears, Seahawks: Seis equipos de la conferencia americana, cuatro de la nacional. El récord más repetido hasta esta jornada. Diez situaciones completamente diferentes.
Para los Browns, Steelers y Raiders parece una situación fortuita y casi una bendición para la expectativa que había fuera de los equipos.
Para lo logrado la temporada pasada, los Patriots, Broncos, Packers y Seahawks se sienten básicamente como un foco rojo, estado de alerta y psicosis, mismas que cada equipo ha manejado de manera diferente, pero comparten la esencia de la situación.

La mediocridad no asegura anillos
Bengals me parece una situación tan particular que bien podría llegar a postemporada y competir de manera íntegra, como bien puede desplomarse y por fin dejar atrás el proyecto de Zac Taylor.
Los Lions también son un equipo que nos acostumbró a tanto que ahora parecen uno más del montón que ganan y pierden muchas veces de manera intrascendente. Como extrañan a Ben Johnson y Aaron Glenn.
Los Bears están lejos del camino a ser la ofensiva más anotadora de la historia, y a pesar de mostrar mejoría con respecto a la temporada pasada la defensiva es una unidad que les ha costado momentos y partidos.
La realidad de estos diez equipos es que si no pasan a postemporada su temporada sería considerada un fracaso, pero si pasan no han mostrado nada que nos haga pensar que serían candidatos serios al título.

