Nanpa Básico transforma el Palacio de los Deportes en un altar de rap y poesía
Con la declaración de principios que define la premisa de “Quiéreme así”, Francisco David Rosero Serna, mejor conocido como Nanpa Básico, pisó el escenario del Palacio de los Deportes en la Ciudad de México el pasado domingo: “Soy equilibrio entre lo dulce y lo salvaje, quiéreme así aunque a veces no encaje”.
Tras sus pasos previos por Monterrey y Guadalajara dentro de su gira QUE TIN Y QUE TAN 2026, el cantautor colombiano convirtió el Domo de Cobre en un altar de desahogo colectivo donde miles de seguidores transformaron las batallas personales y las heridas en un canto compartido.
La jornada arrancó con una obertura instrumental ejecutada por su banda de músicos en directo, disponiendo la atmósfera para un despliegue de cerca de 50 temas que entrelazaron rap, reggae, bolero y métricas urbanas.

Vulnerabilidad y raíces underground: De Medellín a la consagración en el Domo de Cobre
El rapero antioqueño irrumpió en la tarima interpretando “ANIMA” y “Estuve ahí”, abriendo paso de inmediato a los primeros grandes coros de la velada de la mano de “Flaca” y “Loca”. La potencia vocal e interpretativa del artista reafirmó el dominio escénico que ha construido desde sus orígenes underground en Medellín.
A lo largo de la presentación, Nanpa Básico invitó a su audiencia a desprenderse de las reservas para abrazar la vulnerabilidad en un ejercicio de liberación emocional.
“Se vale llorar”, proclamó desde el micrófono, incitando al público a soltar las vivencias cotidianas a través de un catálogo donde figuraron piezas como “Si usted quiere”, “Duelo”, “Ojalá”, “Contrato”, “Oro por ti”, “Para terminar en nada” y “Mamá no llores”, así como el estreno en directo para la capital de “Como tú ninguna”.

Maisak, el guiño a México y la deconstrucción del rap a través del bolero
Uno de los momentos de mayor efervescencia aconteció con la llegada de Maisak como invitado especial sobre el escenario, uniendo voces para interpretar “Diálogos de paz” y “Paz mental”.
El vínculo afectivo con la audiencia mexicana tuvo un hito simbólico cuando el intérprete portó la camiseta de la Selección Mexicana de fútbol, gesto celebrado entre aplausos por un público que ha adoptado su obra como un refugio de sanación y poesía lírica.
El tramo intermedio del concierto consolidó la efervescencia en las gradas con temas de alta convocatoria como “Me gustas más que salir a fumar”, “Verte cerquita”, “Peor que la policía”, “Como bolero” y “Mi reina”. El cruce de géneros demostró cómo la propuesta del colombiano trasciende las etiquetas del rap convencional para adentrarse en la canción de autor con sello propio.

Un alud de éxitos y poesía urbana: El triunfo de la música independiente en CDMX
La recta final del espectáculo desplegó un alud de éxitos que incluyó “Canela”, “Poeta”, “Sin ti estoy bien”, “Te hice llorar”, “Me da lo mismo”, “EAVEMARÍA”, “Los no tan tristes”, “Ojitos playa” y “Hasta aquí llegué”.
Con el recinto cantando a todo pulmón cada estrofa, el recital cerró entre ovaciones que ratificaron la huella que el compositor ha dejado en la escena lírica latinoamericana.
En Clímax en Medio, valoramos a las propuestas independientes que logran dar el salto a los grandes recintos conservando la honestidad conceptual y el rigor en la palabra escrita en este 2026. La presentación de Nanpa Básico en el Palacio de los Deportes confirma que la poesía urbana mantiene una vigencia indestructible para conectar con las emociones de las nuevas generaciones.

