Nach transforma el rap protesta en catarsis humana en el Pepsi Center: El arte de dejar huella
Existe una leyenda ancestral sobre la cumbre del monte Benacantil en Alicante: la historia de un rey agobiado que rogó a los cielos quedar sepultado en la roca para eternizar su dolor y memoria.
En esa misma tierra del Mediterráneo se formó Ignacio Fornés Olmo, un niño de familia numerosa que aprendió a observar la vida desde las canchas de baloncesto del barrio de San Blas mientras su madre le contagiaba la devoción por la poesía.
Licenciado en Sociología y dotado de una sensibilidad a la que él mismo describe como tener “una capa menos de piel”, Nach entendió que el arte no consiste en ganar batallas ni en acumular estatuillas, sino en transformar la emoción en un refugio para las historias invisibles.

Ética sobre el ego: El artesano de la palabra instaura su declaración de principios
Nach entendió muy pronto que la tragedia personal —como la pérdida de su hermana mayor a los 16 años— no se evapora, sino que se transforma en catarsis.
Con tres décadas de trayectoria a sus espaldas, el “artesano de la palabra” conquistó este fin de semana el Pepsi Center de la Ciudad de México con una presentación dividida en cuatro actos conceptuales que demostraron que, más allá de la música, lo decisivo es lo que dejamos en las personas que nos acompañan en el camino.
La velada inauguró la Parte 1 con una Intro cargada de solemnidad que preparó a la masa para la llegada del MC. El alicantino irrumpió en la tarima para cantar “Orgulloso” (Destino, 2025), “Pájaro sin cielo” (Destino, 2025) y la ferocidad verbal de “Desafío”(Poesía difusa, 2003).

Nostalgia personal y crónicas de la experiencia: La travesía por los grandes éxitos
Apoyado en una voz grave y contundente que llena el espacio por sí sola, Nach soltó un discurso previo que sirvió como declaración de principios antes de la ejecución de “Nada ni nadie” (Un día en suburbia, 2008) —tema histórico grabado en 2007 junto al virtuoso pianista Moisés Sánchez—:
“No me gustaría que me recordaran por ser un buen artista o un buen rapero, sino por ser una buena persona”. El mensaje caló hondo entre una audiencia de militantes más que de simples fanáticos, estableciendo una atmósfera de honestidad desenfadada.
El concierto avanzó hacia la Parte 2, adentrándose en el terreno de las convicciones éticas y las nostalgias personales.

El camino del guerrero: Estructura, estética y catarsis existencial
El bloque arrancó con “El amor por encima del oro” (Destino, 2025), “Todo irá bien” (Destino, 2025 ft. Nanpa Básico) y “One love” (Destino, 2025 ft SFDK), para desembocar de inmediato en un apoteósico Medley donde se entrelazaron los versos de “Mi propio cielo” (Ars magna / Miradas, 2005), “El camino del guerrero” (Ars magna / Miradas, 2005), “Hambre de victoria” (Mejor que el silencio, 2011), “Esclavos del destino” (Un día en suburbia, 2008) y “El amor viene y va” (Un día en suburbia, 2008).
En esta sección, el rapero rindió homenaje a sus raíces y aflicciones personales, transitando hacia “Mama’s Boy” (Sol María, 2024 ft Eladio Carrión), la catarsis existencial de “La vida se va” (Destino, 2025, ft Eladio Carrión) y la pulcritud lírica de “Viviendo” (A través de mí, 2015), demostrando por qué sus rimas funcionan como verdaderas crónicas de la experiencia contemporánea.
| 🎤 ACTO ESCÉNICO | 🎼 ESTRUCTURA DEL SETLIST | 🎻 CONCEPTO Y ESTÉTICA |
| Parte 1: Declaración | Intro, “Orgulloso…”, “Pájaro sin cielo…”, “Desafío”, “Nada ni nadie” | Sociología de la rima, ética personal y el valor de ser buena persona |
| Parte 2: El Recorrido | “El amor por encima del oro”, Medley de Éxitos, “Mama’s Boy”, “Viviendo” | Cronología del guerrero, memoria sentimental y crítica al consumismo |
| Sinfónica: La Catarsis | “El idioma de los dioses”, “Ser o no ser”, “Anochece”, “Lo estoy intentando” | Orquesta en vivo dirigida por Gerardo Estrada y arreglos de cinto de cámara |
| Parte 3 & 4: El Clímax | “Éxodo”, “Palabras”, “Ellas”, “Rap bruto”, “Manifiesto”, “Efectos vocales” | Métrica pura, tributos feministas, guiño a Eminem y catarsis final |

El idioma de los dioses: El clímax sinfónico bajo la dirección de Gerardo Estrada
El momento cumbre y de mayor refinamiento estético ocurrió con la irrupción de la orquesta sinfónica sobre el escenario, bajo la dirección precisa del maestro Gerardo Estrada. Precedido por un emotivo discurso, Nach interpretó “El idioma de los dioses” (Mejor que el silencio, 2011), elevando el rap a la categoría de música de alta costura.
La sección instrumental continuó con “Ser o no ser” (Poesía difusa, 2003), la melancolía de “Anochece” (Un día en suburbia, 2008), la sensibilidad de “Amor libre” (Poesía difusa, 2003) y “Ni estabas ni estarás” (Mejor que el silencio, 2011).
Esta parte culminó en una sobrecogedora versión de “Lo estoy intentando” (Los viajes inmóviles, 2014) reducida únicamente al acompañamiento de violín y guitarra, evocando los años del slam poetry y las exploraciones teatrales de su carrera.

La metrópoli al límite: Sociología, diáspora sentimental y tributo a la resiliencia
La travesía continuó hacia la Parte 3, donde la rima regresó a las temáticas urbanas y a la sociología del individuo empujado al límite.
Con “Tácticas de supervivencia” (Destino, 2025), la diáspora sentimental de “Éxodo” (Almanauta, 2018), “Corazón” (Destino, 2025, ft Micro TDH) y “Mi ciudad” (Destino, 2025 ft Trueno), el poeta alicantino expuso la vulnerabilidad de las almas que deambulan por la metrópoli.
Tras interpretar “Chico problemático” (Poesía difusa, 2003) y la densidad textual de “Palabras” (Ars magna / Miradas, 2005), Nach dio paso a “Ellas” (Mejor que el silencio, 2011) —tema histórico inmortalizado en su momento junto al cantautor Ismael Serrano—, ofreciendo un emotivo tributo a la resiliencia y al papel de la mujer en la construcción de la memoria colectiva.

Locura urbana y exigencia técnica: De Eminem al magistral ‘Efectos vocales’
La tensión se desató en la Parte 4 con la llegada de la contundencia callejera. La interpretación de “Rap bruto” (Almanauta, 2018 ft Residente) dio paso a un momento de pura improvisación y homenaje cuando el ensamble musical ejecutó una base con el instrumental del clásico “Lose yourself” de Eminem, desatando la locura en la pista del recinto de la Nápoles.
Acto seguido, el cantante proclamó su ideario artístico al entonar “Manifiesto” (Un día en suburbia, 2008), ratificando que tras casi 30 años en la industria su motor sigue siendo inspirar y compartir más que ganar o entretener a las masas.
El desenlace del espectáculo reservó dos bises de alta exigencia técnica e intensidad dramática. En el “Bis 1”, Nach regaló la ejecución de “Efectos vocales” (Un día en suburbia, 2008), haciendo gala de su magistral dominio del idioma al estructurar estrofas utilizando una sola vocal por sección.

El triunfo de la literatura cantada: El veredicto definitivo de Clímax en Medio
Finalmente, el “Bis 2” cerró la velada con “Destino” (Destino, 2025), dejando al público del Pepsi Center sumergido en una ovación de minutos que despidió al poeta de Alicante mientras las luces del inmueble se encendían.
En Clímax en Medio, celebramos a los creadores de la palabra que han hecho de la literatura cantada y la empatía humana su verdadera trinchera en este 2026. La presentación de Nach junto a la sinfónica de Gerardo Estrada en la Ciudad de México ratifica que el hip-hop es un arte mayor capaz de conmover las fibras más íntimas de la sociedad.

