Lost Acapulco liberó la locura surfera en el Metropólitan por sus 30 años
Máscaras de lucha libre, camisas hawaianas y unas ganas insospechadas de estar en la playa se sintieron la noche de este sábado en el Teatro Metropolitan por la celebración de 30 años de la banda de surf Lost Acapulco, quienes transportaron con su instrumentalidad a su playa personal.
Alrededor de las 20:30 horas Reverendo, War Pig, Crunchy, Sr. Ramírez y Shell Shot, integrantes de Lost Acapulco musicalizaron 30 años de trayectoria con un arranque acústico con rolas como “Las calaveras del justicio”, “Aqua vulva”, “Caballo del diablo”, “Luna Luau” y “Málaga storm”, con las que consintieron haciendo creer que así seguiría todo el concierto. Error.
Durante este primer periodo los cinco integrantes se limitaron a agradecer la presencia de cientos o miles de fanáticos del género y de la banda capitalina. Además también se disfrutaron visuales muy adecuados para la música de Lost Acapulco, entre las playas ficticias y parajes desolados de un western de Sergio Leone, u oasis en medio de paisajes árabes de “Las mil y una noches” combinados con elementos especiales como alienígena o naves estelares.

De la impaciencia acústica al estallido del garaje
Los gritos de “Acapulco Acapulco” por parte de los fanáticos no se hicieron esperar, aunque algunos desde estos primeros minutos ya perdían las favoritas, hasta un pequeño de al menos 10 años gritaba enardecido “toquen ‘Frenesick’”, secundado por sus padres ataviados con camisas con palmeras y colores vividos.
Sin embargo eso no pasaría aún, luego de un breve silencio donde sonaba un loop del disco 4, los visuales cambiaron a lo que estábamos acostumbrados, en la pantalla de fondo proyectaron cosas estrafalarias y muchos guiños a la lucha libre y a la cultura vintage.
Mientras se interpretaban temas como “MpM”, “Somos Lost Acapulco”, “Ven perrita”, “Las brisas” y desde luego una de las favoritas “El garage de Gina Monster” de este mismo álbum, roals que lograron arrancar de sus asientos a todos, literalmente a todos, los fanáticos los puso a bailar o aparentar estar surfeando en playa Bonfil o Revolcadero.

‘Acapulco Golden’: Invitados de lujo y el anhelado disco de oro
Entre el público destacaba la presencia del músico y productor estadounidense Danny Amis o Daddy-O Grande pa’ los cuates, precursor del surf rock y fundador y líder de Los Straitjackets, quien saludó al público y reconoció los treinta años de Lost Acapulco y su ingerencia en la producción de este primer álbum.
Mientras sonaban éxitos de otro de los disco de la banda capitalina, “Acapulco Golden”, mismo que recibió a mitad del concierto un reconocimiento por llegar al disco de oro, por haber llegado a los 20 millones de reproducciones en plataformas digitales, el cual fue entregado por el músico Leonardo de Lozanne, quien fungió como productor del mismo álbum.
De este alum sonaron rolas como “Por un tubo”, “Tanga tu tanga”, “Surf mongol”, “Acapulco golden” y, ahora sí, “Frenesick”, consintiendo indirectamente a se menor en el público y a otros tantos que han seguido a la banda desde sus inicios.

El desfile de las tapas: La cultura de la lucha libre en el Metropólitan
Aunque los predominantes durante la noche rockera surfera fueron las camisas hawaianas, las máscaras de lucha libre resaltaron desde la llegada al Teatro Metropolitan, entre el público se percibían las que utilizan los integrantes de la banda, sin embargo también de reconocidas estrellas del cuadrilátero.
Se veían a figuras como Tinieblas, El Matemático, Huracán Ramírez, Mil Máscaras y las infaltables tapas del El Santo y Blue Demon, aunque se vieron también de algunas estrellas más modernas como Místico, Kemonito, Pentagón, Rey Misterio, Felino, Lady Shani, entre muchas otras. México ganándole a la IA de nuevo.
La primera mitad del show culminó con canciones del álbum Los obligados racing team, del 2011, rolas como “Burning patrol”, “Escape de Santa Martha”, “El rey del rock rock”, “La astronauta” y “Guerrero negro”, con las que dejó emocionados a los fanáticos pero también con la sensación de que se rompió el ritmo.

La pausa estratégica y el regreso con nuevos bríos y metales
Algunos gritaron “Cámara Acapulco” con cierto aire de desesperación y molestia, algunos otros aprovecharon para ir a los servicios y hacer el nada despreciable refill de bebidas espirituosas.
Luego de cinco minutos que duró esta “Pausa musical”, Lost Acapulco regresaron ataviados con camisas rojas y nuevos bríos para culminar el concierto, el cual duró alrededor de 2 horas, y donde regresaron a la acción con temas del EP de 2014, Coral Riffs, de donde extrajeron “Lost Town”, “Coral Riff” y “Mercury 57”.
Cabe resaltar que para este concierto de 30 años de surf rock contaron con la participación de un trio de metales, que portaban antifaces negro al estilo de Kato del Avispon Verde, y músicos en los teclados y percusiones, que según Sr. Ramírez dijo que eran parte de La Maldita Vecindad.

La incombustible fiesta de Lost Acapulco
Lost Acapulco también tocó temas de su disco Death by robots y algunos sencillos sueltos, de donde destacaron “Miradas de amor”, “Gojira’s gang”, “Zicatela”, “Spycam”, “Playa Satán” y uno de sus más reciente sencillos “Sismic” lanzado en julio del presente año.
Aunque la banda se limitó a tocar más que a hablar, lo que en ocasiones se agradece, también tuvieron acercamientos con el público con breves interacciones y chascarrillos, quien de vez en cuando les profesaba algunas palabras de cariño, y algunas palabras altisonantes de cariño, pero se entiende en esta relación de treinta años.

