La Raya: El refrigerador misterioso que confronta la soledad y el destino en Oaxaca
¿Qué pasa cuando un objeto moderno y reluciente aterriza en medio de un pueblo remoto que parece detenido en el tiempo? Esa es la premisa de La Raya, la nueva cinta de la cineasta chatina Yolanda Cruz. Pero no se confundan: el refrigerador que los niños Sotera y Erick encuentran en el bosque es solo el pretexto para explorar las grietas de la migración, el racismo interno y la resiliencia de las mujeres que se quedan a cargo de todo mientras sus maridos buscan el “sueño americano”.
Filmada en La Cieneguilla, Oaxaca (pueblo natal de la directora), la película es un ejercicio de memoria viva. Cruz, quien también vivió la experiencia migrante en Estados Unidos, utiliza la mirada de la pequeña Diana Baltazar (Sotera) para retratar a esa generación de “niños vulnerables” que crecen con abuelos, esperando una llamada o un regreso que a veces tarda una vida en llegar.
Mónica del Carmen: La fuerza de la mujer que “gestiona todo”
Para el papel de Sandra, la dueña de la tienda de abarrotes, Cruz llamó a la galardonada Mónica del Carmen (Año Bisiesto, Una película de policías). Sandra es el eje del pueblo: entrega las remesas, usa altavoces monumentales para dar avisos cuando falla la radio comunitaria y vive una dependencia emocional de un esposo que hace años no ve.
Del Carmen confesó a Clímax en Medio que su inspiración fue su propia madre en Miahuatlán: “Hay muchas mujeres que sus maridos se van al norte y se hacen cargo de todo, gestionan lo que te puedas imaginar, incluso no hablando mucho español”. Esa autenticidad se nota en cada cuadro, especialmente en la lucha de Sandra contra los prejuicios de ser una “mujer sola” al frente de un negocio.
Detalles que hacen única a “La Raya”:
- El Choque de Lenguas: En el filme conviven el chatino, el español y el inglés. Yolanda Cruz no teme mostrar una realidad dolorosa: niños que se rehúsan a hablar su lengua indígena por miedo al racismo.
- El Temazcal como Psicólogo: En un momento crítico, las protagonistas recurren al temazcal. “Como una mujer de ciudad puede ir al psicólogo, nosotros nos vamos al temazcal”, explica Del Carmen. Es un ritual de sanación prehispánico que marca las transiciones humanas y la toma de decisiones difíciles.
- Cine de Guerrilla: Llegar al set no fue fácil; implicaba vuelos y cuatro horas de terracería por la montaña. Incluso el equipo de producción vivió la experiencia real de quedarse sin luz ni señal de celular durante días, tal como ocurre en la trama.
El debut de una nueva mirada
Para Diana Baltazar, verse en pantalla fue una experiencia transformadora; algo que la directora nunca tuvo de niña: “Yo nunca vi una película que me representara”, señaló Cruz. Con un elenco mayoritariamente no profesional apoyado por la maestría de Del Carmen, la cinta logra que la ficción se sienta como una verdad absoluta.
Yolanda Cruz, formada en Sundance y UCLA, ya prepara su siguiente proyecto enfocado en mujeres que inician de nuevo después de los 40. Mientras tanto, La Raya”se queda con nosotros como un recordatorio de que, aunque el dinero de las remesas llegue, lo que realmente sostiene a un pueblo es la voluntad de sus mujeres y la magia que sobrevive en sus montañas.
Mira nuestra entrevista completa en el siguiente enlace:
