Bruno Santamaría y ‘6 meses en el edificio rosa con azul’ conquistan Morelia entre archivos, memoria y revelaciones
Durante el rodaje de 6 meses en el edificio rosa con azul, el realizador Bruno Santamaría Razo desenterró una serie de casetes VHS familiares grabados en la década de los noventa que permanecieron guardados en cajas de cartón durante casi treinta años.
Al digitalizar la cinta estropeada, el cineasta no solo rescató la cotidianidad de su infancia, sino también la memoria soterrada de una institución médica capitalina donde su familia enfrentó una dura crisis de salud.
La transición de aquel hallazgo doméstico hacia un relato híbrido entre la ficción íntima y el documental convirtió a la cinta en una de las obras más comentadas. La noche de este viernes, ese ejercicio de reconstrucción afectiva alcanzó su clímax en el marco de la ceremonia de clausura del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

El jurado de J.A. Bayona y el doblete histórico del festival
Reunidos en el histórico Teatro Melchor Ocampo el pasado viernes, cineastas, invitados internacionales y público atestiguaron el cierre de una edición compuesta por 96 producciones en competencia.
Tras intensas jornadas de deliberación, el jurado de la Sección de Largometraje Mexicano de Ficción —presidido por el aclamado realizador español Juan Antonio Bayona e integrado por la cineasta vasca Jaione Camborda, la compositora Gabriela Ortiz y la directora Amy Redford— otorgó el máximo galardón de la noche, el Ojo a Mejor Largometraje Mexicano, a 6 meses en el edificio rosa con azul.
La cinta se adjudicó además el Premio del Público al Largometraje Mexicano, un doblete histórico para el festival que ratificó la coincidencia entre el criterio especializado y la empatía de los espectadores en las salas.

La transformación infantil entre contrastantes muros de colores
La película de Bruno Santamaría Razo aborda la vivencia de un niño que observa la paulatina transformación de su entorno familiar y emocional mientras permanece internado durante medio año en un complejo hospitalario caracterizado por sus contrastantes muros de pintura rosa y azul.
A través de una mirada imbuida de ternura y pudor, la trama explora el crecimiento, la enfermedad y los vínculos afectivos que se tejen en los pasillos de la sanidad pública mexicana.
Al subir al escenario para recibir la escultura Ojo diseñada por Javier Marín y el estímulo económico de 300,000 pesos, Santamaría Razo dedicó el triunfo a las personas que inspiraron la historia.
Discursos conmovidos: La libertad de perderse durante el rodaje
“Sí se siente que la película le gustó a las personas y eso es muy hermoso. Dan ganas de llorar. Es muy bonito trabajar con equipo con la libertad de que está bien perderse”, expresó conmovido el director durante su discurso del Premios del Público de agradecimiento recogido en la transmisión oficial del FICM.
Al recibir el premio principal también dió unas emotivas palabras: “El tiempo que nos dió la producción es uno de los valores más bonitos que nos permitieron hacer la película. Increíble lo que ha sido poder jugar en este rodaje, eso se sentía”, comentó.
“Recuerdo una vez que estaba muy confundido, con un montón de miedo, con la presión del tiempo, que de pronto Lázaro se acercaba y me decía: ‘Tranqui, estamos juntos en esto, somos colaboradores’, y se sentía demasiado hermoso”, siguió.
El reconocimiento crítico y la evasión del melodrama médico
“Era saber que había un equipo, que estábamos dispuestos a llevar la historia hasta las últimas consecuencias hablando de lo que nos duele por dentro. A todos los que participaron en la película, muchas, muchas, muchas gracias”, complementó.
La crítica especializada que cubrió el encuentro michoacano recibió la obra con elogios hacia su manufactura y sensibilidad. Reseñas destacaron el rigor en la dirección de fotografía y el manejo del tiempo dramático, señalando que Santamaría Razo —quien ya contaba con un prestigio consolidado en el documental tras producciones como Margarita y Cosas que no hacemos— logró trasladar su estilo observacional a la narrativa de ficción sin perder veracidad.
Críticos e historiadores coincidieron en que la película evita los convencionalismos del melodrama médico para construir una experiencia estética sobre la memoria y la resiliencia infantil.

La consagración de Nicolás Pereda y Teresa Sánchez en Ficción
El palmarés de la sección de ficción reconoció la diversidad de propuestas de la cinematografía nacional. El Ojo a Mejor Dirección de Largometraje Mexicano de Ficción fue otorgado a Nicolás Pereda por Lo demás es ruido, un relato contemplativo que sigue los hábitos cotidianos y los desajustes emocionales de una mujer en una provincia mexicana.
“Mi primera película ganó este premio en el 2007, así que estoy feliz de volver acá. Muchas gracias, disfruten la noche”, dijo el cineasta al recibir su premio.
La producción se coronó además con el Ojito a Mejor Actriz para la veterana intérprete Teresa Sánchez. Al subir al pódium para recoger su galardón, Sánchez compartió una reflexión sobre el oficio actoral.

Mario Bellatin en pantalla y el galardón al cine transgresor
Por su parte, el Ojito a Mejor Actor de Largometraje Mexicano fue concedido al intérprete belga Sam Louwyck por su desempeño en Salón de belleza, largometraje que traslada la célebre novela de Mario Bellatin a un entorno sombrío donde un estilista transforma su negocio nocturno en un refugio de asistencia para enfermos terminales.
En el apartado de escritura, el Premio a Mejor Guion fue para Joaquín Ruano por Nosotros, una disección dramática sobre los dilemas éticos y la fractura interna de un grupo de jóvenes pertenecientes a la clase media alta mexicana.
“Hacer cine es un gran privilegio y una gran responsabilidad, este premio nos incentiva a seguir haciendo cine independiente, cine transgresor, transgénero y transfronterizo. Esta película. Necesitamos estos espacios, los festivales de cine, porque están llenos de pensamientos y sentimientos”, leyó Lola Vázquez, protagonista del filme, en representación del cineasta Joaquín Ruano.

Excelencia fotográfica y el reconocimiento a las nuevas cineastas
La maestría técnica también tuvo su espacio en la velada con el Premio a Mejor Fotografía para el cineasta turco Gökhan Tiryaki —colaborador habitual del realizador Nuri Bilge Ceylan— por su trabajo de iluminación y encuadre en El jardín que soñamos, dirigida por Joaquín del Paso, cinta que obtuvo además una Mención Especial del jurado.
Asimismo, el Premio Casa Wabi-Escine para la mejor ópera prima reconoció a la realizadora Fernanda Tovar por Chicas tristes, un retrato generacional que aborda el duelo colectivo y la amistad femenina tras una pérdida repentina, otorgándole una residencia artística de cinco semanas en Puerto Escondido para el desarrollo de su siguiente proyecto.
“Gracias a todas las directoras que estuvieron antes que yo, tengo claro que ustedes abrieron el camino para que yo pudiera hacer mi primera película. Las nombro hoy con respeto y admiración. También a todas las personas que defienden sin miedo a todas las personas que defienden a las mujeres en el pasado, presente y futuro del cine mexicano”, expresó la cineasta Fernanda Tovar en la voz de su productor Daniel Loustaunau porque ella estaba en Brasil.
“Gracias al público por pararnos en la calle y decirnos lo que significó para ustedes esta película. Esta película cada vez más deja de ser sólo nuestra para convertirse en suya. Va para todas las chicas tristes allá afuera, que sepan que sí existe ese futuro mejor”, complementó el mensaje de la cineasta.

Las ciencias forenses y la espiritualidad en la vertiente documental
En la vertiente de no ficción, la Sección de Largometraje Documental Mexicano entregó su máximo galardón, el Ojo a Mejor Largometraje Documental, a Forensita de Pablo Vaca, una rigurosa investigación cinematográfica que acompaña la labor técnica, humana y ética de los peritos en ciencias forenses que trabajan en la identificación de restos en fosas clandestinas en el norte del país.
La sección otorgó una Mención Especial a Los mariachis perdidos de Francisco Ohem, mientras que el Premio del Público a Largometraje Documental correspondió a yātrā de Alejandro Rugama, propuesta que registra una travesía espiritual y antropológica a través del subcontinente indio.

La clausura en el Teatro Melchor Ocampo y el futuro del audiovisual
Con el cierre de esta edición en el Teatro Melchor Ocampo, el Festival Internacional de Cine de Morelia reafirma su estatus como el epicentro fundamental de la industria cinematográfica en México y América Latina.
Entre proyectos en desarrollo impulsados en la plataforma Impulso Morelia 12 y la consagración de ficciones que exploran la memoria y la identidad contemporánea, el certamen michoacano concluyó sus actividades dejando una radiografía diversa sobre las inquietudes formales del audiovisual nacional.
En Clímax en Medio, continuaremos dando seguimiento al recorrido comercial y festivalero de las producciones ganadoras de esta edición del FICM 2026.

Ganadores del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM)
Concurso Michoacano de Guion de Cortometraje
- Ganador: Virgen de la esperanza, de Rafael Martínez García
- Mención Especial: Brillantina, de Paula González Velasco
Sección Michoacana
- Ojo de la Sección Michoacana: Buenos días, buenas noches, buenas tardes, de Adrián González-Camargo
- Mención Especial: El sueño de las luciérnagas, de Porfirio López
Sección de Cortometraje Mexicano
- Ojo a Mejor Cortometraje de Animación Mexicano:Cuna de lobas, de Emilia Schettino Bustamante
- Mención Especial: Cartas a los perdidos, de Adriana Monteforte Lahera
- Ojo a Mejor Cortometraje Documental Mexicano:Voces del bosque, de Teresa Camou y Arturo López Barrera
- Mención Especial: Nadie recuerda ese film, de Andrés Pulido
- Ojo a Mejor Cortometraje de Ficción Mexicano:Cuerda manual, de Gustavo Obregón
- Mención Especial: Albatross, de Amandine Thomas

Sección de Largometraje Documental Mexicano
- Ojo a Mejor Largometraje Documental Mexicano: Forensita, de Pablo Vaca
- Mención Especial: Los mariachis perdidos, de Francisco Ohem
Sección de Largometraje Mexicano de Ficción
- Ojo a Mejor Largometraje Mexicano: 6 meses en el edificio rosa con azul, de Bruno Santamaría Razo
- Ojo a Mejor Dirección: Nicolás Pereda — Lo demás es ruido
- Ojito a Mejor Actriz: Teresa Sánchez — Lo demás es ruido
- Ojito a Mejor Actor: Sam Louwyck — Salón de belleza
- Mejor Guion: Joaquín Ruano — Nosotros
- Mejor Fotografía: Gökhan Tiryaki — El jardín que soñamos
- Premio Casa Wabi-Escine (Ópera Prima): Fernanda Tovar — Chicas tristes
- Mención Especial: El jardín que soñamos, de Joaquín del Paso
Premios del Público
- Largometraje Mexicano: 6 meses en el edificio rosa con azul, de Bruno Santamaría Razo
- Largometraje Documental Mexicano: yātrā, de Alejandro Rugama
- Largometraje Internacional: Naza, de Yuval Abraham y Rachel Szor

Impulso Morelia 12
- Premio José María Riba: Galerna, de Tatiana Huezo
- Servicios de Postproducción Caffeine:Homeboys, de Alonso Garibay y Alejandro Bernal
- Sala de Color Caffeine: Galerna, de Tatiana Huezo
- Workflow de Postproducción: Toda el agua del mundo, de Diego del Río
- Diseño y Realización de Títulos: Homeboys, de Alonso Garibay y Alejandro Bernal
- Estudios Splendor Omnia:
- Mezcla de Sonido THX: Raká, de Teresa Camou
- Color en Monitoreo Dolby: Katechon, de Javier Toscano
- Premio Churubusco:
- Legítima, de Elisa Miller
- Toda el agua del mundo, de Diego del Río
- Premio Ambulante-Eugenio Polgovsky: Homeboys, de Alonso Garibay y Alejandro Bernal
Beca ECAM + Casa de México en el Cine + FICM
- Beneficiario: Santiago Maza
Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión de México
- La Musa a Mejor Largometraje Documental: Mi sangre es petróleo, de Vania Carolina Quevedo
- Mención Especial: Hijas del bosque, de Otilia Portillo Padua

