‘Aquí se escucha el silencio’: El documental que sana las heridas del exilio chileno
¿Es posible heredar el dolor de una casa en la que nunca viviste? Esa es la pregunta que late en el corazón de Aquí se escucha el silencio, el documental galardonado con el premio FEISAL en la pasada edición 41 del FICG. En entrevista platicamos con sus directores sobre este viaje a las entrañas de una familia exiliada que, 50 años después del golpe de 1973, decide confrontar sus fantasmas en una cápsula del tiempo en Valparaíso.
Gabriela Pena, perteneciente a la tercera generación tras la dictadura de Pinochet, regresa al hogar que su familia abandonó huyendo del miedo. Lo que encuentra no son solo muebles y polvo, sino una herida que, aunque no vivió cronológicamente, marcó su ADN. Como bien menciona en la cinta: “Entendí que una parte de mi madre estaba atrapada entre esas paredes, y que esa ausencia invisible marcó la distancia entre nosotras”, dijo.

Las claves de una narrativa de sanación
- El Peso de lo Heredado: Analizamos cómo la película retrata el exilio no como un viaje de ida, sino como una ausencia que se transmite entre generaciones. Gabriela se sumerge en esa casa suspendida en el tiempo para rescatar la identidad de su madre y, de paso, la suya propia.
- La Mirada del Compañero: La codirección de Picho García es fundamental. Al ser el “extranjero” en esta historia de dolor familiar, Picho aporta el equilibrio y el alivio necesarios. Su presencia transforma el drama en una historia de amor compartida. Esto nos recuerda que para enfrentar el pasado siempre es mejor tener a alguien que nos sostenga la mano.
- La Luz de la Cuarta Generación: El documental encuentra su punto más motivador con el nacimiento del hijo de ambos. Con él, aparece una cuarta generación que ya no carga con el silencio como un lastre, sino como una historia que finalmente puede ser contada con libertad.

En Clímax en Medio, celebramos este triunfo del cine documental. Aquí se escucha el silencio nos enseña que para mirar hacia adelante, primero hay que tener el valor de abrir las puertas que otros cerraron por miedo. Es una pieza indispensable para entender que la memoria es la tecnología humana original para la resiliencia.
Te dejamos la entrevista completa:
