NFL – Análisis de la Semana 1: Tiroteos en Chicago y el colapso del ‘superequipo’ de los Rams
El debut de la temporada de la NFL dejó de lado las especulaciones para entregar realidades brutales: tiroteos de 59 puntos en Chicago, el primer colapso del “superequipo” de los Rams a manos de su néctar táctico y la confirmación de que el apellido Harbaugh hoy evoca dos realidades opuestas.
La Jornada 1 no sólo midió fuerzas; expuso a los equipos que están listos para competir en enero y a los que tendrán que improvisar sobre la marcha para no quedarse en el camino.
Realidades brutales: El fin de las especulaciones y los 59 puntos en Chicago
Los Chicago Bears pisaron firme en la primera jornada de la NFL. Ben Johnson dejó claro durante la temporada baja que no solo busca que Caleb Williams se convierta en el primer mariscal en la historia de la franquicia en sobrepasar las 4,000 yardas por aire, sino que apunta un millar más arriba, a las 5,000 yardas.
Si bien 269 yardas en un partido se ha vuelto un número discreto para el estándar que maneja una tendencia claramente predispuesta a lanzar, hubo un elemento que sí destacó en este partido y que augura lo que será esta temporada para Chicago: los 59 puntos que anotó a las Carolina Panthers.

La urgente necesidad de ajustar la defensiva de Dennis Allen
Si bien es llamativo hablar de 59 puntos anotados, también hay que mencionar que la defensiva comandada por Dennis Allen recibió 37 puntos. Todos estos meses se ha hablado de lo desbalanceado que se percibía este equipo, con una ofensiva atractiva y explosiva junto a una defensiva con demasiadas interrogantes.
Todo se materializó en esta primera jornada. Chicago debe mejorar a la defensiva si quiere ser contendiente, por lo que avanzadas unas semanas no debería sorprendernos de escuchar su nombre cuando algunos veteranos en equipos débiles empiezan a pedir cambios en busca de jugar en postemporada.
Este equipo es uno de los favoritos no solo de aficionados, sino de analistas y periodistas especializados debido al talento que tienen en su plantel. Para mantenerse en la conversación de contendientes y jugar a finales de enero será necesario dejar de recibir 37 puntos contra un equipo como Carolina.

De colegas a némesis: El histórico duelo táctico entre Shanahan y McVay
Luego de coincidir en el staff de los Washington Redskins bajo el mando de Mike Shanahan, Kyle y Sean tomaron el mismo rol en dos franquicias diferentes, pero dentro de la misma división.
El enfrentarse mutuamente dos veces por temporada, y la clara similitud en sus ofensivas ha sido objeto de comparaciones desde 2017, año en que tomaron sus roles con entrenadores en jefe.
La balanza es muy pareja, pues mientras Shanahan lidera la serie 12-7 (ya incluyendo el partido de esta jornada), McVay tiene la victoria más significativa en 2022 en el juego de campeonato de la Conferencia Nacional, que a la postre se convirtió en una victoria en el Súper Tazón.

El colapso del ‘superequipo’
La derrota de este fin de semana para los Rams es diferente. Vienen de una temporada baja en la que adquirieron por intercambio a Myles Garrett, uno de los mejores defensivos de la era moderna de la liga, y a Trent McDuffie, un esquinero por encima de la media de titulares en la liga.
Sumado a estos movimientos su futuro miembro del salón de la fama, Aaron Donald decidió salir del retiro para unirse a este plantel estelar. La suma de esto y otra serie de retenciones y adquisiciones colocó temprano a los Rams como el equipo a vencer en toda la liga en todos los rankings. Esa derrota llegó en su primer partido de la temporada.
Es cierto que una derrota en temporada regular es superable y probablemente este equipo esté en postemporada. Las preocupaciones aquí son dos, la lesión de Myles Garrett que lo sentará algunas semanas y la repentina exhibición del esquema de este equipo y como Shanahan, una vez más, pudo descifrarlo y derrotarlo.

El inicio de la era Minter en Baltimore: La difícil transición tras dos décadas
Luego de casi dos décadas bajo la tutela de John Harbaugh, los Baltimore Ravens decidieron tomar una de las decisiones más complicadas para un equipo en tiempos recientes. Dejar ir a un entrenador en jefe que los mantuvo competitivos cada una de las temporadas que estuvo al frente.
En su lugar llegó Jesse Minter, que se podría considerar de su escuela de entrenadores, teniendo incluso paso por dos programas bajo el comando de su hermano Jim (Michigan, Los Angeles).
Baltimore logró no solo derrotar, si no hacerlo de una manera cómoda y vistosa, a Indianápolis, un equipo que el año pasado se perfila para cosas importantes antes de que las lesiones los mermaran.
Lamar Jackson se vio cómodo en la ofensiva de Declan Doyle, quien logró establecer un juego terrestre poderoso a lo largo de los cuatro cuartos, una fortaleza históricamente para Baltimore.

Poder terrestre y dudas defensivas
Si bien perdieron a su principal arma aérea en Zay Flowers por lesión, es significativo que se lograran tantos puntos, pues la compatibilidad entre Lamar y su Coordinador Ofensivo ha sido un tema desde que llegó a la liga.
Del lado defensivo permitieron más puntos de los que se esperaba, pero Anthony Weaver es más que capaz, y por el expertise de Minter, seguro entrará a apoyar cuando sea necesario. Lo que sí debe decirse es que el talento de ambos lados del balón es limitado, no hay profundidad en su roster, por lo que deben cuidar el no comenzar a perder jugadores temprano, como ya pasó con Flowers.
Los Ravens son, junto a los Bills, los rivales a vencer en su conferencia, por lo que ganar de la manera en que lo hicieron, manda un claro y contundente mensaje al resto de la liga.

La profundidad del roster a prueba y la ambivalencia de los hermanos Harbaugh
Jim Harbaugh fue en su momento el entrenador en jefe más cotizado de su ciclo. En el arranque de su tercera temporada, considero seriamente que de desarrollarse de la misma manera, su trabajo estará en peligro en diciembre.
En contraparte, John Harbaugh llegó a los New York Giants tras 17 temporadas en Baltimore, y lo hizo ganando en casa a los Dallas Cowboys, cimentando un gran primer paso en lo que los Giants esperan sea el regreso a la trascendencia que no tienen desde que Tom Coughlin era el entrenador en jefe.

El peso de la historia
En la primera ocasión que coincidieron, a lo largo de la liga parecía que tener a alguno de los hermanos era un privilegio, el entrenador, la filosofía y la cultura que traían al vestidor era todo lo que la liga buscaba la década pasada. Pero la liga no es ajena al mundo, aunque lo intente, y ha cambiado, bastante.
Jim y John se enfrentaron en el Super Bowl XLVII, la victoria fue para John. Parece que ese partido ha sido también un espejo de la carrera como entrenadores de los hermanos, donde Jim no ha logrado nada importante con Los Angeles y John dio su primer paso hacía lo que espera sea una gran segunda etapa de su carrera.
