La Bande-son Imaginaire en el Pepsi Center: El aquelarre del darkwave oaxaqueño
En algún momento de la vida todos buscamos salir de la cotidianeidad, aunque sea por un para de horas entrar en un portal imaginario donde olvidar esas tendencias que ni siquiera buscamos pero que desde luego estamos inmersos y sumergirnos en una atmósfera que nos dé un poco de libertad, eso es lo que precisamente pasó la noche de este jueves en el Pepsi Center donde se presentó La Bande-son Imaginaire.
El ritual comenzó algunos minutos antes con la llegada de miles de fanáticos tanto de la música darkwave como de la banda oaxaqueña, que ante la autenticidad de La Bande no pudieron hacer nada más que entregarse por completo, bailar y disfrutar el espectáculo, el cual comenzó con la presentación de las bandas invitadas, Miroslav Ü y Noble Savage, teloneros que encendieron el ánimo de los presentes. Un inicio más que ideal.

El trío oaxaqueño que rompió el algoritmo
Alrededor de las 20:45 horas y ante cientos de máscaras blancas, característica de la banda, el trío oaxaqueño conformado por Óscar Tanat, Heri Ángelo Tanat y Bram Hernández, salió al escenario con un mensaje contundente sobre comunidad y unión, además de incentivar a la gente a salirse del algoritmo que nos rige y elogiando la decisión de estar presentes en esta noche, una elección que acertó la banda era consciente.
“Los monstruos del hash” fue el tema que comenzó el ritual de La Bande-son, con movimientos erráticos y teatrales como en un filme clásico de monstruos. El trío oaxaqueño dio la bienvenida a los fanáticos que, como ya se ha vuelto costumbre estaba conformado por una masa de varias generaciones.

Los huehuentones y el relevo generacional: Un ritual para todas las edades
Destacaron las instancias que disfrutaban los bits junto a sus padres, alguno de ellos con el característico sombrero de bejuco o palma que porta Óscar Tannat, vocalista de la agrupación y que hace referencia a esa conexión con su tierra natal los “huehuentones” durante las fiestas del Día de Muertos en Oaxaca.
“Los vi en el Metropólitan y me parecieron increíbles, muy divertidos y la música es algo que sale de lo normal que escuchan mis amigos y compañeros de la escuela, ellos puro reggaeton y tumbados”, dijo con una enorme sonrisa Emmanuel, de 12 años, mientras presumía su máscara blanca en la nuca, tal como la La Bande-son Imaginaire.

El aquelarre hipnótico: Violines, consolas y el himno de los chilangos
“Y arriba Oaxaca cabrones” gritó enardecido Óscar mientras interpretaba “La morte en vintage” y “Mezcal a pleno vuelo”, uno de los temas más queridos de los chilangos, al grado de asegurar que los seguidores consideraban el tema un verdadero himno al inicio de sus presentaciones en la CDMX.
La gente no paraba de bailará en cada beat que salía de la consola y el teclado de Heri Tannat así como ser hipnotizados por cada nota del estridente y melódico violín de Bram, además de ser poseído por las palabra de Óscar, que cual maestro de ceremonias en un aquelarre poseyó a los presentes en temas como “A gogoth” y “Magnétique” que continuaron el oscuro ritual.

Mojigangas y visiones macabras: El triunfo absoluto de la resistencia sonora
El momento catártico llegó cuando el trío, al interpretar “Laisse-Moi Faire”, fueron poseídos por sus alter egos, aunque suene fuera de lugar, entes blancos y enmascarados que interpretaron “Chez Toi” otra de las consentidas del público, además de “Nik Ziede” donde hasta flotaron sobre el escenario mientras sonaba el tema, fantástico.
Pero todo lo que tiene un comienzo tarde o temprano llega a su final, aunque el cansancio no se notaba en ninguna de las personas presentes La Bande-son Imaginaire concluyó su presentación de la mejor manera posible, con una enorme mojiganga de un diablo cuando interpretaron “Disco”, con visuales del filme Macario al interpretar “Macabre”, además de “Mexican wave”, recordando su particular conexión con el otro mundo.

