Diez películas perturbadoras: No es otra lista para el clickbait
“Las diez películas de terror más violentas que seguramente no conocías”. “Las diez películas más polémicas de la historia que fueron censuradas por la iglesia y el gobierno”. “Las quince películas más extrañas que puedes ver en plataformas. ¡La número cinco te sorprenderá!”.
Pasan los años y en cualquier rincón de Internet siguen pululando ese tipo de encabezados tramposos y listados reciclados concebidos para el clickbait más pedestre. Por lo que este artículo busca generar conversación sobre una serie de títulos inquietantes y perturbadores. De los cuales, sugeriré los temas que abordan (varios de ellos sumamente vigentes y cercanos) y sus finales poco optimistas.
1. Maladolescencia (Pier Giuseppe Murgia, 1977, Italia)

Una de las películas malditas por excelencia, la cual le destruyó prematura e irremediablemente la carrera de su director. Olvídense del cine de Larry Clark.
Antes había aparecido esta perversa fábula acerca de la pérdida de la inocencia representada en el último verano que vivirá en el interior de un bosque un par de adolescentes, ella de catorce, él de dieciséis, cuya amistad cambia drásticamente a una relación de sadismo y poder, ante la llegada de una nueva y enigmática chica que se ha mudado a los alrededores del lugar.
La ausencia total de alguna figura adulta vuelve aún más inquietante la historia.
2. Angel Guts: Nami (Noboru Tanaka, 1979, Japón)

Tercera entrega de la polémica saga pinku eiga producida entre 1978 y 1994 por Nikkatsu (el estudio más longevo de Japón) inspirada en los mangas de Takashi Ishii y que arrojó seis filmes, los cuales aunque son independientes entre sí, tienen como vasos comunicantes el ser protagonizados por un personaje femenino llamado Nami, el tema (los efectos de un abuso sexual) así como cierta fantasía propia del género en aquellos años y que hoy podría enardecer a más de uno (las mujeres agredidas terminan obsesionándose con su atacante).
En esta ocasión, Nami es una periodista de carrera ascendente gracias a sus crudos reportajes en torno a víctimas de violaciones. El entrar en contacto con esos relatos cada vez con mayor frecuencia, y el conocer al misterioso dueño de una publicación pornográfica, irá haciendo que confunda la realidad con sus sueños húmedos.
El desenlace no es tan difícil de adivinar. Sobra escribir que la película y en general la serie completa son para gente de amplio criterio, ¿cierto?
3. Tras el cristal (Agustí Villaronga, 1986, España)

La ópera prima de Agustí Villaronga es sin duda una de las películas de mayor culto que ha dado el cine español en su historia, un malsano filme de terror protagonizado por un misterioso joven que llega de improvisto a la casa de un ex-militar nazi parapléjico y confinado a un pulmón artificial tras un fallido intento de suicidio, ofreciéndose ser su cuidador, alterando así la cotidianidad de su esposa (interpretada por la recientemente fallecida Marisa Paredes) e hija.
No tardará mucho en brotar en la relación que comienzan a entablar estos dos hombres, un pasado donde confluye el sadismo, la pedofilia, la homosexualidad y el deseo.
4. Bad guy (Kim Ki-duk, 2001, Corea del Sur)

El reconocido autor sudcoreano (fallecido a finales del 2020), realizó este drama en su época de mayor esplendor, el cual trata sobre un violento y silencioso criminal que tras ser humillado públicamente por una joven mujer a quien le robó un beso, consigue involucrar a ésta en una deuda económica que deberá pagar sumergiéndose en la zona roja de Seúl.
Más allá del tour por el submundo de la prostitución con sus numerosos escaparates, luces de neón y siniestros callejones, queda planteada una pregunta: ¿qué une en realidad a estos dos personajes que provoca el voyeurismo compulsivo de ese hombre? La respuesta es aún más estremecedora que el ambiente mismo.
5. Lajja (Rajkumar Santoshi, 2001, India)

Un road movie muy ad hoc para los días que corren, el cual se coloca en medio del machismo y el feminismo para cuestionarlos de forma implacable, ello en la historia de una mujer india que vive en New York cuya vida –plácida y arreglada ante la vista de los demás– en realidad se va desmoronando con un matrimonio lleno de violencia e infidelidades, por lo que decide escapar y volver a su pueblo natal cuando se entera de que está embarazada.
Será en su trayecto cuando vaya conociendo a una serie de mujeres (una actriz teatral, una partera y una joven a quien le han arreglado su boda) y sus brutales historias caracterizadas por abusos y misoginia.
Ese final, en el cual pareciera que la protagonista regresa al mismo punto donde comenzó, es, en definitiva, desesperanzador.
6. Una nación sin mujeres – Matrubhoomi (Manish Jha, 2003, India)

Una película distópica que se distancia por completo de la iconografía con la que se asocia al cine indio (sus tramas románticas llevadas al paroxismo junto con sus suntuosos y coloridos musicales) para especular las consecuencias de la arraigada costumbre de ahogar en leche a las niñas recién nacidas por considerarlas una futura carga familiar llevada a cabo principalmente en zonas rurales.
Así, en el año 2050, Kalki, una joven de dieciséis años, es la última mujer de una aldea, cuyos habitantes se encuentran cansados de ver pornografía pirata, participar en espectáculos travestis y practicar la zoofilia.
Como la aldea se rige bajo el sistema de castas, cuando el hombre más poderoso del lugar se la compra a su padre para que se case con sus cinco hijos, surge una tensión social que desembocará en secuencias incómodas, como aquella relacionada con una violación tumultuaria o esa otra que involucra un linchamiento.
7. Red (Trygve Allister Diesen y Lucky McKee, 2008, Estados Unidos)

Llamado por Stephen King como “el escritor más aterrador de Estados Unidos”, Jack Ketchum se dedicó durante treinta y seis años, hasta su muerte en 2018, a trastocar el imaginario del american way of life, preguntándose qué se oculta en los hogares de aquellos suburbios en apariencia idílicos, ello en relatos virulentos y críticos sobre monstruos modernos, psicopatías y la maldad humana.
Y tomando en cuenta el material inflamable del que estamos hablando, la traslación de su obra al cine –en gran parte respaldada por el director Lucy McKee– ha sido afortunada y con sorprendente fidelidad. Narra la búsqueda de justicia que emprende un hombre sexagenario de la América profunda, por la muerte gratuita de su perro, cuando era asaltado por un trío de adolescentes rednecks a la orilla de un lago.
Lo de menos es que no logre encontrar respuestas, sino que en su camino se irá topando con un universo de crueldad y amoralidad que lo irán convirtiendo en otra persona.
8. The woman (Lucky McKee, 2011, Estados Unidos)

Otra adaptación a una novela de Jack Ketchum (de hecho en esta lista podríamos incluir de una vez todas), en esta ocasión mostrando una visión sombría hacia las políticas del sexo.
Conocida por las enardecidas reacciones que recogió en su momento dentro del festival de Sundance, con más de un espectador ofendido encarando al director y espetándole que lo visto era una porquería, se trata de la continuación de Offspring (Andrew van den Houten, 2009).
La cinta es protagonizada por la mujer feral sobreviviente de la historia previa, quien es encontrada en el bosque por el arquetipo del hombre estadounidense (ejemplar padre de familia, abogado respetado y aficionado a la cacería), el cual no tiene una mejor idea que capturarla para domesticarla e inocularle ese anhelado estilo de vida…aunque para ello tenga que encadenarla en su cobertizo e infringirle toda clase de vejaciones.
9. Yo soy Dios – Naan kadavul (Bala, 2009, India)

Proveniente de Kollywood, la industria regional tamil, la misma de donde se están produciendo algunas de las propuestas más originales hoy día dentro del cine indio, se encuentra este extraño drama acerca de la fe, representado en un par de historias que inevitablemente colisionarán.
Por una parte, la de un hombre que, carcomido por la culpa, va en busca de su hijo mayor, a quien catorce años atrás por razones astrológicas abandonó en una zona rural dejándolo al cuidado de un grupo de gurús, solo para encontrar con horror que éste ahora forma parte de los aghori (la secta devota de Shiva, caracterizada por llevar una vida de extrema meditación imbuida por altas dosis de opio).
Por otro lado, la de una joven ciega secuestrada por un mafioso para que trabaje pidiendo limosnas en los templos junto a un nutrido grupo de indigentes con toda clase de malformaciones. Cuando esta chica crea haber encontrado el dios que la salvará, en la figura de aquel aghori, la película se convierte en un auténtico delirio.
10. La estafa (Yeong Sang-ho, 2013, Corea del Sur)

Antes de alcanzar la fama gracias a Estación zombie (2016), Yeong Sang-ho realizó este largometraje de animación que narra la venganza que emprende un delincuente de poca monta recién salido de la cárcel, cuando la llegada a su pueblo de un grupo de charlatanes disfrazado de redentora iglesia cristiana, no solo provoca que sus habitantes muestren un fanatismo cegador, sino que arrastra a su hija adolescente a los bajos fondos de la prostitución, engañada por el líder del templo. Un filme por demás pesimista acerca de la religión y el redituable negocio que esta genera.
