Nidia Santiago y una película para sentir: La mirada sensorial de ‘Amélie y los secretos de la lluvia’
Little Amélie or the character of rain (titulada en español Amélie y los secretos de la lluvia) da un cálido abrazo a las infancias. Basada en la novela autobiográfica Metafísica de los tubos de la escritora belga Amélie Nothomb, la película utiliza una preciosa animación 2D para contarnos los primeros tres años de vida de una pequeña, a través de un viaje sensorial sobre la infancia, la identidad y cómo descubrimos el mundo.
En entrevista con Clímax en Medio, la productora mexicana Nidia Santiago habló sobre los retos de levantar el proyecto, el enfoque artístico de la película y lo que significa para una producción independiente llegar a la temporada de premios.

El peso de producir una historia íntima y universal
Detrás de una animación tan dulce y llena de colores, existe un proceso complejo que inicia mucho antes de que se dibuje el primer fotograma. Para la productora, el desafío comenzó desde la concepción misma del proyecto.
“Como productora obviamente somos responsables desde el inicio de la película para que pueda hacerse… hay que adquirir, obviamente, todos sus derechos de autor del libro… hay que financiar la película, en fin, entonces la responsabilidad es grande desde el principio”, expresó Nidia Santiago.
Más allá de la logística legal y financiera, el reto central fue sostener una visión clara sobre la historia que se quería contar y el tipo de cine que se buscaba hacer. En ese sentido, el proyecto apostó por una narración que pudiera conectar con públicos diversos sin renunciar a su carácter autoral.
La productora destaca que la intención fue construir una película que dialogara tanto con niños como con adultos, manteniendo un tono honesto y poco convencional dentro del panorama actual de la animación.
“Todo realmente es bastante complicado, pero justamente es uno de los retos más bonitos de poder hacer una película que pueda hablar con un público bastante amplio, que pueda hablarle a los niños, que pueda hablarle a los adultos, que podamos contar una historia universal, sincera y al mismo tiempo atípica también”, comentó.

Una apuesta por el cine sensorial
Uno de los rasgos que hacen destacar a Amélie es su narrativa basada en sensaciones más que en explicaciones. En un contexto donde gran parte del cine comercial busca explicar cada elemento de la trama, la película opta por confiar en la imagen, el sonido y la experiencia emocional del espectador.
“La animación es lo que nos permite poder contar historias muy sensoriales sin explicar todo”, señala la productora Nidia Santiago.
La película invita al espectador a habitar la mente de una niña en sus primeros años de vida, un periodo en el que la percepción del mundo se construye a partir de estímulos y emociones antes que de narrativas lógicas.
“Si explicamos toda una historia muy de manera simple, finalmente, bueno, okay, la ves y después pasas a otra cosa y a la siguiente película. En cambio, si cuentas emociones, ahí es algo que te puedes quedar mucho tiempo contigo, o sea, que se puede llevar a sí, te puedes quedar con esas emociones mucho tiempo y yo creo que eso es el reto de Amélie”, destacó.

Identidad, migración y mirada colectiva
La historia de Amélie —una niña belga que crece en Japón— está atravesada por la experiencia del desplazamiento cultural. Este tema encontró eco en el propio equipo creativo.
Aunque la esencia autobiográfica proviene de la obra de Amélie Nothomb, la productora reconoce que su propia experiencia viviendo entre México y Francia generó una conexión particular con el relato. Sin embargo, subraya que la construcción de la película fue un proceso colectivo que integró vivencias diversas.
“Yo también como ella me he movido también en muchas partes, en muchas ciudades, entonces, también ese arraigo lo puedo entender o desarraigo, de hecho también lo puedo entender y obviamente es lo que me ha gustado en la obra. Entonces, yo creo que también fue más en el conjunto de lo que todo el equipo pudo poner como experiencia en esta película para que para hacerla más humana y más sensorial”, dijo Nidia Santiago.

Una nominación que abre puertas al cine independiente
La presencia de la película en la temporada de premios internacionales, incluyendo la nominación a Mejor Película Animada en el Oscar, representa una oportunidad clave para el cine de autor en animación.
Para la productora, el reconocimiento no se limita a un galardón, sino a la visibilidad que puede generar para proyectos independientes:
“Obviamente un reconocimiento de nuestro trabajo en esta película y todo eso es maravilloso. Pero me interesa también que ese reconocimiento sea que la gente vea lo que podemos hacer justamente desde un punto de vista muy de empresa art house y sobre todo espero que para el futuro también pueda ayudarnos, que sea también fácil”, mencionó.
“Bueno, fácil no, pero hay que trabajar mucho, pero también que podamos tener la confianza de la gente, del público, etcétera, para que vaya a ver nuestras películas del futuro y sobre todo también el futuro está involucrado mucho también con México. Entonces, vamos a tener una película mexicana pronto”, concluyó.
Amélie y los secretos de la lluvia llegó a salas de cine el próximo 19 de febrero de la mano de Cine Caníbal.
- Esta entrevista se hizo en colaboración con Acotación Itinerante.
