Mauricio Chernovetzky: “Cuando no tienes una brújula moral, te conviertes en algo que sólo quiere devorar”
“El hombre es el lobo del hombre (Homo homini lupus)”. Esta frase popularizada por el filósofo Thomas Hobbes que alude a la naturaleza individualista y violenta del ser humano en relación a sus congéneres, parece ser el punto de partida desde el cual el cineasta Mauricio Chernovetzky desarrolló su filme The Dark (México, 2025).
Para Huemanzin, cuya sabiduría y calidez humana se quedará con nosotros siempre. Desde ya te extrañamos, amigo mío.
En este filme su protagonista Carlos (Checo Rubio), abandona su hogar y su vida pasada a causa de una pandemia, y busca refugio y seguridad en una apartada zona montañosa, donde comienza a evocar mejores tiempos.
Pero su encuentro con el misterioso e inquietante Joey (Giancarlo Ruiz) cambiará las cosas, y pronto se verá sumergido en un mundo pesadillesco, donde la realidad y la fantasía se trastocan, y tratará de luchar en contra de aquello que le resulta amenazante… incluyéndolo a él mismo.
Arquetipos y mitologías en la historia
“Pues es el juego del diablo”, afirma el realizador sobre la trama de su nuevo trabajo en entrevista con Clímax en Medio, en el marco del Festival Macabro.
“Hay ese arquetipo muy importante, incluso en la mitología nativo americana y de otros lugares. Por ejemplo, está el Wendigo… ésta idea de alguien que te posee porque estás vacío, cuando te pierdes y no tienes una brújula moral, valores, propósito”, continuó.
“En especial este último porque ahí está la espiritualidad. Te puede agarrar esa cosa, y te conviertes en algo que sólo quiere devorar, consumir y consumir y consumir, y así para siempre”, describió.
La pandemia como semilla creativa
Chernovetzky relata que la semilla de esta historia se origina en sus propias experiencias durante lo ocurrido en 2020 con el COVID-19: “La historia fue que un amigo originario de Chihuahua vino a la Ciudad de México, y nos tocó la pandemia”, contó.
“Estábamos atrapados en un departamento, yendo cada que podíamos al bosque de Chapultepec, tratando de respirar aire fresco. Luego nos cerraron el bosque, y en ese momento yo comencé a sentir un poco de terror”, siguió Mauricio Chernovetzky.
“Fue cuando me acordé que tenía un lugar en Majalca y le pregunté si podíamos escaparnos ahí, y estaba en una posición privilegiada que me permitió dejar mi departamento e irme, y no sabía que iba a pasar pero sabía que iba a poder estar en un lugar libre”, narró.
Libertad, soledad y antihéroes

Toda esta encrucijada fue lo que ayudó al cineasta a definir detalles de la trama: “Ahí nos preguntamos qué sucede si en realidad no estás preparado para estar solo, no estás preparado para recibir toda esa libertad”, expresó.
“Y lo que se nos ocurrió resultó en un personaje que verdaderamente es un antihéroe. No es una persona que normalmente ves en una película, es alguien que huye a la montaña, quiere buscar aventura, quiere buscar fantasía y se topa con esa fantasía que es este Joey. Pero ese no es el problema”, sumó Mauricio Chernovetzky.
“El problema es que también por ser el norte, por ser alguien que puede cruzar la frontera, está importando otro tipo de locura. Entonces la locura que nos envuelve es de esta persona que tiene sus propios traumas y viene de otra realidad y genera un choque de estas realidades”, explicó.
Un rodaje en aislamiento
La película fue filmada prácticamente en dos meses en locaciones de Majalca, Chihuahua, donde el equipo de rodaje -de aproximadamente doce personas-, tuvo que trasladarse y convivir durante ese tiempo.
“Fueron casi dos meses, cinco semanas de rodaje nocturno. Pero todos pudimos estar ahí sin cubrebocas, respirando libre” recuerda Mauricio Chernovetzky.
“Para nosotros fue una locura. Obviamente es una película chica y para mí fue como regresar al punto cero después de haber hecho otro tipo de películas. Fue como decir: vamos a empezar de cero y vamos a construir algo y vamos a jugar”, comentó.
Un cine diferente: antihéroes y espejos
“Vamos a jugar con expectativas, vamos a tener un protagónico que realmente no debería estar en un filme, que es torpe, es más como nosotros y no como los héroes que vemos en las películas”, añadió.
“Alguien que nos pone enfrente un espejo y nos hace preguntarnos verdaderamente cuánto sabemos de lo que está dentro de nosotros. Eso para mí fue el propósito de la película y a todas esas personas que de alguna manera le entraron a esta locura, se los agradezco muchísimo”, expresó.
Influencias y homenajes cinematográficos
Al preguntarle si se inspiró en algún referente cinematográfico para realizar esta cinta, el director respondió:
“No podría decir influencias específicas, pero la verdad es que me alimento del cine todas las noches. Entonces, hay una fusión de muchas cosas que me interesan. El cine es muy práctico a veces y muy concreto”, expresó.
“Cuando tratábamos de resolver cómo íbamos a filmar las escenas con la fogata, estábamos viendo referencias muy claras, de cómo iluminan la cara y cosas así, y hallamos ideas en cosas que no tienen nada que ver con el cine de terror o el thriller como por ejemplo Petróleo sangriento (Paul Thomas Anderson, 2007) la cual tiene ciertas escenas con fuego”, dijo.
“Pero sobre todo, es un homenaje a otros tiempos, al cine de los setenta y ochenta, a su idea de estar libres y poder hacer una película con un crew limitado. A ese espíritu de cine independiente de género”, reveló.
Ecos de Apocalipsis ahora y nuevas producciones

Asimismo, al señalar algunos paralelismos entre el personaje de Joey con el del coronel Walter E. Kurtz, el emblemático personaje de la no menos emblemática Apocalipsis ahora (Francis Ford Coppola, 1979), reflexionó:
“Posiblemente Giancarlo sí estuvo considerando eso, y obviamente ayudó mucho la iluminación… yo creo que el cine entra a ti y sale de todos los poros, como le estaba saliendo el sudor de los poros a Checo en varias escenas. Y yo creo que la película para mí representa eso”, enfatizó.
Para finalizar, el cineasta también comentó que ya está preparando nuevas producciones. “Acabo de terminar un proyecto que se llama Sacrificios, el cual fue apoyado por el IMCINE y me tomó mucho tiempo realizarlo”, sumó.
“Ya lo estamos enviando a festivales y también se trata de un thriller psicológico. Tengo varios otros proyectos de ciencia ficción que tienen lugar en la Zona del silencio que está cerca de Chihuahua, Durango y Coahuila. Me gusta el norte”, admitió.
