‘Maspalomas’ y el arte de girar la llave del cerebro y el corazón: Nuestra charla con sus creadores
El cine suele desviar la mirada cuando el deseo madura. Maspalomas, cinta española dirigida por Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, hace justo lo contrario: lo observa sin apartar la vista.
No busca provocar ni emitir juicios, sino mostrar una realidad concreta y reconocible que rara vez ocupa el primer plano. La película se estrenó en el Festival DIAM de Toulouse, en Francia, un certamen de cine queer que tuvo lugar del 30 de enero al 8 de febrero.
Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi han convertido la mirada atenta y política en su sello de autor. Antes de hablar de Maspalomas, los directores compartieron con Clímax en Medio su curiosidad por Francia.
Arregi confiesa que nunca había tenido la oportunidad de conocer Toulouse: “Yo no conozco la ciudad y tengo muchas ganas. Hemos ido bastante a Francia con nuestras películas, pero nunca había tenido la oportunidad de estar en Toulouse”.
Goenaga, en cambio, ya había estado allí varias veces, primero con La trinchera infinita y más recientemente con Maspalomas, durante el Festival de Cine Español en octubre después de San Sebastián.

La conquista de Toulouse: Distribución y la apertura del público francés
La buena recepción de sus películas en Francia no les sorprende del todo, aunque reconocen que requiere cierta estructura de apoyo. Arregi explica que parte del éxito depende de tener un distribuidor que crea en el proyecto:
“La gran acogida también depende de tener un distribuidor que vea sentido a estrenar tus películas en Francia. Hemos tenido la suerte de contar con Epicentre, una distribuidora que ha apostado por nuestras pelis”, expresó.
Pero no es solo la distribución: Arregi cree que el público francés está abierto a mirar más allá de su cine nacional. “Es un público con ganas de ver historias que no sean solo francesas”, señala, y añade que la dimensión política de sus películas genera mucho interés en los coloquios.
Goenaga coincidió: “Son películas que se prestan al debate. Invitan a una reflexión que va más allá del visionado, y eso en Francia conecta muy bien”.

Representar sin juzgar: La influencia intuitiva del cine francés contemporáneo
Aunque reconocen la influencia del cine francés contemporáneo, su acercamiento es más intuitivo que académico. Para Maspalomas, Goenaga cita títulos como El desconocido del lago, Sauvage o Theo y Hugo, que marcaron la manera de representar el sexo sin dramatizarlo ni juzgarlo.
“Son referencias que manejas, aunque no siempre seas del todo consciente”, comenta. Arregi amplía la mirada y subraya cómo el ecosistema del cine francés también los impacta:
“No solo el cine francés, sino las políticas integrales de apoyo, el cine de arte y ensayo, las ayudas a los jóvenes espectadores… Es como otro planeta que está al lado, y demuestra que se pueden hacer las cosas bien”.
Sobre la presión de un nuevo proyecto, ambos se muestran tranquilos. Arregi confiesa que, en su caso, no la siente tanto, aunque reconoce el valor personal de la historia escrita por Goenaga. Este último reflexionó sobre la evolución de su manera de trabajar:
“Hace diez años vivíamos más pendientes de ‘¿y ahora qué hacemos después de Loreak?’ Hoy es más: al que le gusta, le gusta, y al que no, no. Con Maspalomas el recorrido ha sido muy bonito: muchos viajes, coloquios, presentaciones… Ves que la película gusta y genera debate, y eso quita presión”, dijo.

Girar la llave en el espectador: La observación por encima del conflicto clásico
La película se construye desde la observación más que desde la narrativa clásica de conflicto y resolución. Arregi señala que el objetivo era tocar algo en el espectador tanto a nivel emocional como intelectual: “Si conseguimos girar una llave en el cerebro y otra en el corazón del espectador, y que no salga igual que entró, aunque sea para darle una vuelta, ya es mucho”.
Incluso con un público acostumbrado al cine fuerte, Arregi reconoce sorpresas: algunos pases fuera de los grandes núcleos urbanos resultaron complicados al inicio, a pesar de referencias como El desconocido del lago o Theo y Hugo. Aun así, según la distribuidora, Maspalomas ha despertado gran interés en los festivales y seguirá viajando hasta su estreno.
La proyección en el DIAM de Toulouse es especial para ellos. Goenaga espera que los espectadores salgan con la sensación de haber compartido un viaje emocional con Vicente, el protagonista: “Hay gente que nos dice que se emociona no por un momento concreto, sino por acumulación, y que al final algo les remueve. Eso es muy bonito”.
Arregi lo complementa: “Hemos puesto en el centro a un personaje que normalmente no suele estarlo en las películas. Si el espectador empatiza con él y comprende cosas que quizá nunca se había planteado, para mí eso ya es un regalo”.

El futuro tras la avalancha de éxitos: Un nuevo thriller en el horizonte
Sobre los proyectos futuros, Arregi adelanta una serie con elementos de thriller y comedia que aborda temas muy particulares, con rodaje previsto a finales de este año. Goenaga también trabaja en un guión de largometraje. Reconocen que sus tres últimos proyectos —Cristóbal Balenciaga, Marco y Maspalomas— fueron muy seguidos, y que este pequeño parón les permite preparar el próximo paso sin prisas: “Si empezamos a rodar a finales de año tampoco será muy largo”.
En Maspalomas, el deseo y la política del cuerpo se entrelazan con la reflexión sobre la vida adulta. Goenaga y Arregi buscan que su cine no solo emocione o escandalice, sino que transforme la mirada de quien lo observa. En Francia, esa transformación encuentra un público dispuesto a debatir, reflexionar y dejarse tocar por la experiencia.
* Este texto fue realizado por nuestro corresponsal David Sánchez desde Toulouse (Francia).
