La Liga, Jornada 21- Mbappé decide, Yamal brilla y dramas en el tiempo añadido
La jornada 21 de La Liga fue un capítulo crucial en la gran narrativa de la temporada. En estadios de toda España, el guion del campeonato se escribió con la tinta de los finales de infarto, la consolidación implacable de los aspirantes al título y momentos de verdad descarnada para equipos que luchan por la supervivencia.
Esta no fue una jornada de trámites, sino de sentencias, de remontadas que cambian dinámicas y de goles sobre la bocina que reescriben destinos. Fue, en definitiva, un recordatorio de por qué este deporte va mucho más allá de los tres puntos en juego.
La cima no perdona: Los candidatos al título muestran su músculo
A estas alturas de la temporada, la lucha por el título se convierte en una prueba de resistencia y eficacia. Ya no basta con el brillo; es la capacidad de ganar sin deslumbrar, de capitalizar el más mínimo error del rival y de gestionar la presión lo que distingue a un verdadero campeón de un mero aspirante. En esta jornada, los tres gigantes de la competición demostraron precisamente eso: un apetito voraz por la victoria que no admite distracciones.

El Real Madrid de Arbeloa: Eficacia y el liderato provisional
El Real Madrid asaltó La Cerámica con una victoria por 0-2 ante el Villarreal que fue un ejercicio de madurez. Tras una primera mitad igualada y disputada de poder a poder, el equipo de Álvaro Arbeloa mostró en el segundo tiempo una versión “más solidaria” y tomó el control absoluto del encuentro, neutralizando a un rival que sigue sin encontrar la fórmula para puntuar ante los grandes.
Cuando la calidad individual debe aparecer, Kylian Mbappé respondió. El astro francés fue el ejecutor con un doblete decisivo. Su primer gol, a los dos minutos de la reanudación, “saltó por los aires” la paridad del encuentro. El segundo, un penalti que él mismo provocó en el tiempo de descuento, “diluyó toda la emoción” y sentenció el partido.
La victoria permitió al Real Madrid “dormir líder”, un golpe de autoridad que sirve para “consolidar la recuperación” bajo su nuevo técnico. Para el Villarreal, la derrota es una confirmación de su incapacidad para competir en las citas clave, un obstáculo que le impide dar un salto de calidad esta temporada.

Barcelona: Explotando la fragilidad del colista
El 3-0 del Barcelona sobre el Real Oviedo puede parecer contundente, pero la historia del partido fue más compleja. El Barça se mostró “incómodo” y “atascado” durante una primera mitad en la que el colista, valiente, supo imponer su ritmo. Sin embargo, en la segunda parte, el conjunto azulgrana cambió el guion y “explotó los errores en defensa del colista” para asegurar una victoria vital.
Los goles y sus historias: Los tres goles nacieron de la misma fórmula: presión y castigo. El primero de Dani Olmo llegó tras un error forzado por Lamine Yamal. El segundo fue obra de Raphinha, quien interceptó un pase corto de la defensa. El broche de oro lo puso el propio Yamal con un espectacular “remate acrobático” que selló el marcador y la fiesta en el Camp Nou.
Con este resultado, el Barcelona recuperó el liderato y se mantiene “en lo alto de la tabla, con un punto de margen sobre el Real Madrid“. El Oviedo, por su parte, a pesar de su buena primera mitad, se marchó de vacío y “continúa en la cola de la clasificación”, un destino que cada vez parece más ineludible.

Atlético de Madrid: El Metropolitano es un fortín y Sorloth su mariscal
El Atlético de Madrid cumplió con su deber al imponerse por 3-0 al Mallorca en una “victoria imprescindible” para seguir en la pelea. El equipo de Simeone se apoyó, una vez más, en la inexpugnable fortaleza del Metropolitano, donde logró su “decimotercer triunfo consecutivo”, una racha que lo mantiene vivo en la carrera por el título.
El presente del Atlético tiene un nombre propio: Alexander Sorloth. Es, sin duda, su momento. El noruego se ha convertido en el “sostén arriba” del equipo en 2026, y su gol, que “rompió el partido”, fue la recompensa a su consolidación como pieza clave en el esquema rojiblanco.
Esta victoria le permite al Atlético “creer aún en que todo es posible en este campeonato, a la expectativa y a la estela del Barcelona y del Real Madrid“. La cara opuesta es la del Mallorca, que tras la derrota vuelve a quedar “pendiente de la zona de descenso”, sumido en una lucha muy diferente.
La implacabilidad de los líderes marcó el pulso en la cima, pero en otros estadios, la lógica dio paso a la locura y al drama en su estado más puro.
Guiones de Hollywood: Finales no aptos para cardíacos
Más allá de la pizarra y la táctica, hay partidos que se deciden en el terreno de lo intangible: la fe, la resiliencia y la capacidad de luchar hasta el último aliento. Son esos duelos que se graban en la memoria colectiva, donde un estadio entero contiene la respiración en los segundos finales. La jornada 21 nos regaló dos ejemplos perfectos de esta épica futbolística, dos guiones imposibles que demuestran que en el fútbol nunca está todo dicho.

Levante: La primera fiesta en el Ciutat llega sobre la bocina
El Levante-Elche fue una auténtica montaña rusa. El equipo local había logrado remontar un gol en contra, pero en el minuto 92, una espectacular “chilena” de Boayar para el Elche parecía convertir la “fiesta ‘granota’ en una pesadilla”. El empate se sentía como una derrota, un golpe anímico devastador.
Pero cuando la desesperación amenazaba con instalarse, emergió la figura de Alan Matturro. El central uruguayo se elevó en el minuto 95 para conectar un cabezazo a la salida de un córner que “desató la felicidad” en el Ciutat de València. No contento con eso, fue él mismo quien se encargó de despejar el último balón para “cerrar el triunfo”.
Esta victoria por 3-2 no es una más. Es el “primer triunfo del conjunto ‘granota’ esta temporada en el Ciutat de València“, un bálsamo que rompe una mala racha en casa y que puede suponer un punto de inflexión fundamental para el equipo en su lucha por la permanencia.

Girona: Rescatando un punto con sabor a victoria
El partido del Girona contra el Getafe fue un “monólogo” de dominio local. Los catalanes controlaron el balón, generaron ocasiones y se toparon una y otra vez con la frustración: un larguero de Lemar, una parada monumental de David Soria. El gol parecía cuestión de tiempo, pero el fútbol tiene sus propios planes.
Contra toda lógica, fue el Getafe quien se adelantó en el marcador. Lejos de rendirse, el Girona insistió hasta el final. Y la recompensa llegó en el minuto 94, cuando un cabezazo de Vitor Reis “desató la euforia” en Montilivi. El empate se “celebró como un triunfo”, un sentimiento magnificado cuando, en el último suspiro, el debutante Ter Stegen firmó una parada “providencial e increíble” para evitar el 1-2 y asegurar el punto heroico.
El punto tiene una lectura muy diferente para cada equipo. Para el Girona, sirve “para no romper su ilusionante dinámica” y mantener el buen momento. Para el Getafe, que “encadenó la octava jornada sin ganar”, el gol encajado en el último suspiro lo deja “con un solo punto de ventaja sobre el Mallorca” y con el sabor amargo de una victoria que se escapó de las manos.
No solo los finales de infarto definieron la jornada; también lo hicieron las actuaciones individuales de jugadores que se negaron a aceptar el destino que parecía escrito.
Nombres propios: Crónica de exhibiciones individuales
En un deporte eminentemente colectivo, hay tardes en las que un solo futbolista es capaz de desafiar la lógica, reescribir el guion de un partido y echarse a todo un equipo a la espalda. La jornada 21 nos dejó varias de estas actuaciones memorables, exhibiciones de talento y carácter que merecen un capítulo aparte en la crónica del fin de semana.

Oyarzabal: El capitán que desafió la lógica y la tormenta
El duelo entre la Real Sociedad y el Celta en Anoeta se presentaba como un desafío épico. A la “lluviosa tarde noche” y las importantes ausencias en el cuadro local se sumó un factor determinante: la expulsión del central Caleta-Car al filo del descanso, que dejaba a la Real con diez hombres para toda la segunda mitad.
En el peor escenario posible, emergió la figura de su capitán. Mikel Oyarzabal ofreció una actuación magistral, anotando dos goles de factura casi idéntica: remates precisos desde fuera del área que batieron a Radu. El segundo de ellos llegó apenas dos minutos después del empate del Celta, una respuesta inmediata que fue una pura demostración de liderazgo y carácter.
El resultado fue una victoria “épica” por 3-1 que confirma que la Real Sociedad “sigue victoriosa bajo la dirección de Pellegrino Matarazzo“. El penalti final, transformado por el ex-céltico Brais Méndez, “desató la fiesta bajo la lluvia en Anoeta” y coronó una noche inolvidable para la afición txuri urdin.

Osasuna y la frialdad del verdugo en Vallecas
Osasuna se llevó una victoria por 1-3 de un “gélido partido en Vallecas” que deja muy tocado al Rayo. El equipo navarro supo sufrir cuando fue necesario y golpear con una frialdad quirúrgica en los momentos clave, demostrando una eficacia letal.
La historia del marcador fue un drama en tres actos. Fue Osasuna quien golpeó primero, a la media hora, cuando Ante Budimir aprovechó un barullo en el área para adelantar a los navarros. El Rayo, lejos de rendirse, luchó y encontró su premio en la segunda mitad con un cabezazo de Pathé Ciss que igualaba la contienda.
El partido parecía abocado al empate, pero el tiempo añadido reservaba un final cruel para Vallecas: primero, una “genialidad” de Víctor Muñoz provocó el autogol de Jozhua; apenas dos minutos después, con el Rayo volcado, Asier Osambela sentenció a la contra definiendo con calma en un mano a mano.
Las trayectorias de ambos equipos quedan claramente contrapuestas. La victoria “sirve a Osasuna para tomar impulso en la clasificación”, mientras que “deja al Rayo tocado mirando ya de reojo al descenso”, una preocupación que se agrava con una visita al Santiago Bernabéu en el horizonte.
Mientras unos celebraban hazañas individuales, otros vivían duelos directos que actúan como termómetros del estado anímico de los equipos.
Cruce de caminos: Remontadas que impulsan y caídas que preocupan
El fútbol, a menudo, es un juego de suma cero emocional. Un mismo partido puede convertirse en el punto de inflexión que un equipo necesitaba para salir de una crisis y, simultáneamente, ser la confirmación del hundimiento para su rival. La jornada 21 nos ofreció dos claros ejemplos de esta dualidad, donde la alegría de unos se construyó sobre la desesperación de otros.

Sevilla revive a costa de un Athletic en caída libre
El Sevilla logró una remontada vital (2-1) ante el Athletic Club. Tras una primera mitad “mala”, el equipo andaluz se vio por debajo en el marcador con un gol de Navarro. Sin embargo, supo reaccionar con una respuesta “inmediata” de Peque, que devolvió las tablas al marcador apenas dos minutos después.
El punto de inflexión definitivo llegó en la segunda parte, cuando un penalti por mano de Yuri Berchiche, señalado tras revisión del VAR, decantó la balanza. Akor Adams no falló desde los once metros y selló una victoria sufrida pero crucial.
Las narrativas no podrían ser más opuestas. Para el Sevilla, la victoria “permite a los andaluces alejarse de la zona de descenso”, un soplo de aire fresco muy necesario. Para el Athletic, la derrota “cosechó su quinta derrota en las seis últimas jornadas”, una estadística demoledora que confirma que el equipo “sigue en caída libre”.

Alavés recupera el pulso ante un Betis desdibujado
El Alavés entendió la importancia del partido desde el primer segundo. El equipo “salió en tromba” y golpeó en los inicios de cada tiempo: Carlos Vicente en el minuto 3 y Toni Martínez en el 47. Fue un “partido muy serio” en el que “arrinconó a los béticos” con una intensidad superior.
El encuentro fue un reflejo del momento de ambos equipos. El Alavés mostró una gran “solidaridad defensiva” y fue un peligro constante al contragolpe. Enfrente, se encontró a un Betis “pobre”, que a pesar del gol de Abde en el último minuto, reaccionó “demasiado tarde”.
El resultado tiene un gran peso para ambos. “El Glorioso recuperó el pulso y volvió a ganar en liga mes y medio después”, rompiendo una mala racha. Para el Betis, la derrota significa que “sumó por primera vez en la temporada dos derrotas consecutivas”, una señal de alarma para un equipo que no encuentra regularidad.
Estas crisis contrastan con la situación aún más crítica de los equipos que ya sienten el aliento del descenso de forma permanente, una lucha donde cada punto es oro.

Las preguntas que nos deja la Jornada 21
La jornada 21 ha sido un microcosmos de lo que es La Liga: una competición donde la jerarquía en la cima es implacable, la épica de los goles en el último minuto puede cambiar la temporada de un club, y la urgencia en la parte baja de la tabla se convierte en un drama semanal. Hemos visto a los líderes ganar con autoridad, a héroes inesperados desatar la euforia y a equipos sumirse en crisis profundas que amenazan sus objetivos.
Este capítulo se cierra, pero deja tras de sí una estela de preguntas que nos acompañarán en las próximas semanas. ¿Podrán los equipos en crisis como Athletic y Betis revertir sus dinámicas negativas? ¿Quién cederá primero en la asfixiante carrera por el título entre Real Madrid y Barcelona? Y sobre todo, ¿qué nuevos héroes y qué nuevos dramas nos deparará el próximo capítulo de este apasionante campeonato? La Liga sigue su curso, y la tensión no hace más que aumentar.
