‘MOLUSCO’: El documental sobre JIS que retrata al genio del humor psicodélico mexicano
Genio incomprendido, caricaturista có(s)mico, molusco supremo… JIS –aka José Ignacio Solórzano– revela un poco más de su ya expuesta vida y obra, esta vez para el deleite del cine internacional.
Tras algunas proyecciones, el documental MOLUSCO llega a DOCSMx, Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México, el más importante en el país que vio nacer, crecer y reproducirse al maestro del debraye pacheco hecho viñeta. Se presentó este domingo 26 en la Cineteca Nacional y también el martes 28 en Cinemex Insurgentes. Seguro ya no hay boletos, por eso quédate leyendo para que sepas más sobre esta obra de arte del cine mundial, que estará de gira por diversos festivales.

Un retrato dirigido por Mauricio Bidault
En entrevista para Clímax en Medio, el artista y monero nos habla sobre el proyecto fílmico dirigido por Mauricio Bidault, quien entrevistó a personajes como Guillermo del Toro, Daniel Jiménez Cacho, Diego Luna y su fiel escudero Trino Camacho –porque sí, JIS es el Quijote honguero que busca respuestas en la absurda realidad de la humanidad contemporánea.
“La aparición de este documental es una de las cosas más curiosas e interesantes que me han sucedido últimamente, pero también es un evento muy raro…”. El proyecto se retrasó debido a la pandemia, pero ahora ya hasta tiene asegurado su lugar en el GLAFF XV de Los Angeles, el Girona Film Festival. Seguro las plataformas ya se lo están peleando y están en charla con el monero y la producción.

¿Por qué “MOLUSCO”? El nombre detrás del mito
El nombre del documental, apela a una de las facetas más psicomágicas y filosóficas de JIS: “Se llama así porque es el nombre o metáfora que a cada rato uso para describir mi temperamento”. O sea, digo que soy ‘molusco’ –habrá muchos que se sientan identificados– que es este modo de ser quieto, pasivo, poco aventurero y estar a la sombra. No buscar los grandes proyectos, ser rutinario, como buen molusco”.
Pero, aunque se trató de una disección del espécimen a través del relato y narrativa de los entrevistados, fue interesante ser objeto de estudio, dice, como orgulloso cefalópodo abisal que guarda sus secretos color neón.

El personaje hubiera querido sacar más el cobre o que la historia narrara la épica aventura del Vago imperial, o alguna otra faceta pacheca, pero, de pronto “me di cuenta de que no era obra mía, sino del maestro documentalista, Mauricio Bidault, y que ciertamente fue de las cosas más fructíferas para mí en esta experiencia”.
Un documental para el presente (y para los extraterrestres del futuro)
Sobre los entrevistados, más allá de los que ya “espoilié”, JIS refiere que hay personajes de su generación, del medio cultural –“no sé, con cierta importancia” (guiño, guiño)– donde opinan sobre el “rollo” del monero. Además, “salen muchos dibujos, lo cual se me hace muy bien, puesto que logran expresar, de modo bastante efectivo, el disfrute de la chamba, una actividad bastante chida. Entonces, por ese lado puede ser inspirador”.
Al narrar aspectos de su trayectoria profesional, añade, se tocan temas importantes a la hora de hablar sobre la caricatura o de aristas artísticas, como la libertad de expresión, el humor y lo políticamente correcto.

–El documental suena a un episodio especial de dos horas de la Chora Interminable [programa radiofónico y podcast con Trino]
–Sí, Trino sale mucho, obviamente. En el documental aparecemos mientras hacemos una Chora y también sale el proyecto de Instagram que empezamos un amigo y yo, que se llama “Que te folle un pez”, que es como deambular por calles de la ciudad, tomando videos y echando cotorreo.
–Está chido que este “rollo” tuyo, como lo llamas, haya sido documentado para las generaciones futuras y para los extraterrestres de otra era, para que encuentren arqueología interesante.
–Sí, además me vino muy bien porque estamos entrando en la edad ruca y entonces empiezan estas crisis de la edad, esas melancolías o el cuestionamiento del sentido de qué se trató todo esto o sobre dificultad para seguir chambeando bien o conseguir chambas.
Entonces, en medio de toda esta, digamos, crisis general en la que de pronto entré me vino muy bien estar con la mente puesta en el documental, un quehacer muy padre, algo que sentía que era una forma muy evidente de hacer algo con cierto sentido. Además de todo lo que mencioné, fue una buena terapia ocupacional.
Por x: @HuitzilacSoryu

