‘Good Boy’: Una historia de lealtad, miedo y humanidad contada por un perro
Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre…y la película Good boy es una clara muestra de ello, pues la lealtad que Indy, el protagonista tiene por Todd, “su humano”, es puesta a prueba cuando ambos llegan a una casa abandonada.
Pero ¿de qué va esta película, que desde el lanzamiento del primer avance generó muchas expectativas? La premisa es sencilla: Todd se muda a una casa de campo, herencia de su abuelo, aún cuando su hermana Vera no está muy de acuerdo, dado el estado de salud de Todd.
Pero él no estará solo, sino acompañado por su fiel amigo Indy, un perro, quien desde el primer momento de su llegada comienza a notar que algo turbio habita en los rincones polvorientos de la casa. El problema es ¿cómo hacer que Todd sepa que no deben permanecer en ese lugar?

Terror desde otra perspectiva
Good boy es el audaz debut como director de largometraje de Ben Leonberg, quien presenta una propuesta poco convencional dentro del género de terror-suspenso, ya que la historia se narra desde el punto de vista del perro, incluso muchas tomas están realizadas en el nivel del suelo o como si el perro llevara una cámara integrada.
Afortunadamente para Leonberg, ese tipo de tomas arriesgadas funcionan bastante bien, así como los close-up al rostro de Indy, porque aumentan la tensión y la empatía con este personaje, al mostrar su vulnerabilidad.
Literalmente, Indy es nuestro guía por esa vieja casa que es un personaje más, con todo y sus memorias ocultas.

Una casa que respira misterio
Además, la ambientación, la poca luz y escaso ruido hace que los espectadores tengamos esa incertidumbre sobre lo que realmente está ocurriendo y qué es lo que acecha tanto a Todd como a Indy…¿qué secretos hay en ese lugar?
Tal vez, esto es el lugar común de la película: los sonidos y algunas tomas que nos indican “algo va a pasar”.
Aunque tiene una duración breve, en comparación con otras películas del género, Good boy mantiene un buen ritmo, cuenta lo que debe contar sin necesidad de grandes efectos especiales ni espacios amplios.

Más allá del miedo: la lealtad
Tal vez sea porque más allá del susto, Good boy nos habla de lealtad, miedo a lo desconocido y la percepción del otro. Indy no sólo protege a su dueño: también cuestiona lo que el humano no ve, asume lo que el humano no entiende. De esa forma, el perro ocupa un lugar de conciencia, casi de guía moral.
Desde el 23 de octubre Good boy llega a las salas cinematográficas, así que, seas o no amante de los perros, debes verla.

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