FICM 2025: Un palmarés que grita dignidad y resistencia
La clausura de la 23ª edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el pasado viernes ha sido más que una simple ceremonia de premiación; se ha erigido como una declaración de principios.
En un año marcado por la urgencia social y la crisis medioambiental, el jurado, presidido por la cineasta Ava DuVernay, ha enviado un mensaje inequívoco al coronar a La reserva, la ópera prima de Pablo Pérez Lombardini, como la gran triunfadora de la noche.
El palmarés de 2025 no solo celebra la excelencia cinematográfica, sino que amplifica la voz de un cine mexicano valiente, necesario y profundamente conectado con las heridas abiertas del país, un cine que elige la resistencia como su lenguaje principal.
La reserva: La consagración de un cine necesario
Que una ópera prima arrase con los tres galardones más importantes de la noche —Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz— no es una casualidad, sino una decisión estratégica que define la identidad del festival en esta edición.
La elección de La reserva por parte del jurado no solo consagra a un nuevo y poderoso director, sino que subraya el compromiso del FICM con un cine que se atreve a mirar de frente las realidades más incómodas, transformando la denuncia en una experiencia cinematográfica de profundo calado humano y estético.

Análisis temático: El eco de una lucha real
El poder de La reserva radica en su capacidad para ficcionar una lucha dolorosamente real. La película narra la historia de Julia, una guardabosques que se enfrenta a la deforestación ilegal por parte de talamontes en la biosfera El Triunfo, en Chiapas.
El propio director, Pablo Pérez Lombardini, ha explicado que la chispa del proyecto surgió tras la lectura de un artículo que revelaba a México y Colombia como los países con más asesinatos de defensores ambientales.
El filme nace de esa “contradicción entre la memoria de un paraíso natural y la violencia que lo acecha”, pero su resistencia va más allá de la pantalla.
Pérez Lombardini criticó abiertamente la indiferencia institucional, declarando que es “vergonzoso que el gobierno siga sistemáticamente cortándole el presupuesto a estos institutos tan importantes”, dotando a su obra de una urgencia política ineludible.

La autenticidad como recurso narrativo
Una de las decisiones más cruciales de Pérez Lombardini fue trabajar con actores no profesionales de la región de Montecristo de Guerrero, Chiapas. El director buscaba “gente familiarizada con ese entorno”, una elección que ancla la película en una verdad ineludible.
Este enfoque se ve recompensado con el premio a Mejor Actriz para Carolina Guzmán, quien no solo interpreta a una guardabosques, sino que en la vida real es una especialista en la defensa del territorio.
Su implicación fue total: durante los tres años de investigación y rodaje, Guzmán fungió como guía para el equipo, convirtiéndose en una colaboradora integral. Su interpretación, forjada desde la experiencia directa, trasciende la actuación y se convierte en el corazón narrativo del filme.
La mirada del jurado y la estética del filme
La recepción del jurado encapsula a la perfección la esencia de la película, describiéndola como una “sinfonía de quietud y ruptura”.
En su deliberación, destacaron la habilidad de Pérez Lombardini para construir su obra “como si escuchara al viento, al silencio, a los temblores dentro del corazón”.
Esta sensibilidad se traduce en una estética visual impactante, inspirada en la majestuosidad paisajística de fotógrafos como Ansel Adams y Sebastião Salgado.
Además, el director enriqueció el retrato de la naturaleza al incorporar material de cámaras trampa, ofreciendo una mirada privilegiada y no intervenida sobre la vida salvaje que la protagonista jura proteger.
El poderoso mensaje de La reserva no resuena en solitario; encuentra eco en las otras voces premiadas por el festival, que juntas componen un complejo y urgente mosaico de la realidad mexicana.

Las otras voces premiadas: Un mosaico de realidades mexicanas
Más allá del contundente triunfo de La reserva, el palmarés del FICM 2025 se articula como un conjunto de piezas clave que completan el panorama temático del festival.
Los otros ganadores no son meros acompañantes, sino voces distintivas que exploran un amplio espectro de narrativas, abordando desde la violencia digital y el activismo feminista hasta las complejidades de las relaciones humanas en las fronteras del país.
Del activismo digital al reconocimiento documental: Llamarse Olimpia
El premio a Mejor Largometraje Documental para Llamarse Olimpia, de Indira Cato, consolida la tendencia del festival de reconocer obras que no solo registran la realidad, sino que actúan como herramientas de cambio social.
El filme narra la lucha de la activista Olimpia Coral Melo, impulsora de la histórica reforma contra el acoso y la violencia digital en México.
Al premiar este documental, el FICM visibiliza una de las luchas feministas más importantes de los últimos años y reafirma el poder del cine documental como catalizador de la conciencia colectiva.

La fuerza interpretativa y técnica de En el camino
Con los premios a Mejor Actor (compartido por Víctor Miguel Prieto y Osvaldo Sánchez) y Mejor Fotografía (Ximena Amann), En el camino de David Pablos se posicionó como otra de las grandes cintas de la noche.
La película, reciente ganadora en la sección Orizzonti del Festival de Venecia, sigue el encuentro entre un trailero y un joven en las desoladoras carreteras de Ciudad Juárez.
Su éxito internacional, ahora refrendado en Morelia, confirma que la excelencia técnica y la profundidad interpretativa son vehículos poderosos para explorar las masculinidades y los vínculos afectivos en uno de los territorios más complejos de México.
El veredicto del público y el Impulso a nuevas miradas
El compromiso del festival con el fomento de nuevos talentos quedó patente en los reconocimientos a las óperas primas.
El Premio del Público fue para Vainilla de Mayra Hermosillo, un sensible coming-of-age sobre una niña que vive al borde del desalojo con su numerosa familia de mujeres, película que tuvo su estreno mundial en el Festival de Venecia.
A su vez, el Premio Casa Wabi-Escine a la ópera prima fue otorgado a Nuria Ibáñez Castañeda por El guardián, un galardón que busca impulsar la carrera de directoras y directores emergentes, asegurando la renovación constante del cine nacional.
Cada una de estas películas, desde su particular trinchera temática y estilística, contribuye a forjar un cine que interroga directamente a su presente.

Veredicto: Un cine que valida la autenticidad como resistencia
En su 23ª edición, el Festival Internacional de Cine de Morelia ha entregado un palmarés que trasciende la mera evaluación de la calidad cinematográfica.
Al honrar de manera tan decidida a sus ganadores, el FICM ha validado no sólo los temas urgentes, sino también los métodos de representación más auténticos. Ha premiado el cine que se construye desde la verdad de un territorio, con el cuerpo y la experiencia de actores no profesionales como Carolina Guzmán en La reserva.
Ha reconocido el documentalismo que nace del activismo directo, como el de Indira Cato en Llamarse Olimpia. El veredicto es claro: en un presente convulso, las herramientas más poderosas del cine mexicano son la dignidad de lo real y el coraje de quienes lo viven.

Palmarés Oficial Completo – 23º Festival Internacional de Cine de Morelia
Sección de Largometraje Mexicano de Ficción
- Ojo a Mejor Largometraje Mexicano: La reserva, de Pablo Pérez Lombardini.
- Ojo a Mejor Dirección de Largometraje Mexicano de Ficción: Pablo Pérez Lombardini por La reserva.
- Premio Casa Wabi-Escine para la directora o director de una ópera prima: Nuria Ibáñez Castañeda por El guardián.
- Ojito a Mejor Actriz de Largometraje Mexicano: Carolina Guzmán por La reserva.
- Ojito a Mejor Actor de Largometraje Mexicano: Víctor Miguel Prieto y Osvaldo Sánchez por En el camino.
- Premio a Mejor Guion de Largometraje Mexicano de Ficción: Karen Plata por El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja).
- Premio a Mejor Fotografía de Largometraje Mexicano: Ximena Amann por En el camino.
- Premio del Público a Largometraje Mexicano de Ficción: Vainilla, de Mayra Hermosillo.
- Mención Especial de Largometraje Mexicano de Ficción: Basilio Moncada por su interpretación en El guardián.

Sección de Largometraje Documental Mexicano
- Ojo a Mejor Largometraje Documental Mexicano: Llamarse Olimpia, de Indira Cato.
- Premio del Público a Largometraje Documental Mexicano: Mi Benjamín, de Victoria Clay-Mendoza.
- Mención Especial de la Sección de Largometraje Documental Mexicano: Brigada 2045, de Olivia Luengas Magaña.
Sección de Cortometraje Mexicano
- Ojo a Mejor Cortometraje de Ficción Mexicano: Casa Chica, de Lau Charles.
- Ojo a Mejor Cortometraje Documental Mexicano: Las voces del despeñadero, de Irving Serrano y Víctor Rejón.
- Ojo a Mejor Cortometraje de Animación Mexicano: Una parvada de estruendo, de Mariana Mendivil.
Premios Adicionales
- Premio del Público a Largometraje Internacional: Nouvelle vague (o Nueva ola francesa), de Richard Linklater.
