El Met de Nueva York celebra la cultura mexicana con Rolando Villazón y una ópera sobre Frida y Diego
Hace unos días se dio una de las aperturas más esperadas de la temporada 2025-2026, cuando el Metropolitan Opera comenzó con un histórico encuentro de la ópera y México.
El 18 de octubre, Rolando Villazón, tenor mexicano de renombre internacional, se convirtió en el primer artista nacional en dirigir una producción en el Met: La Sonnambula de Vincenzo Bellini.
Desde el corazón del Lincoln Center en Nueva York, la expectativa es palpable, y la magia del bel canto se promete fusionar con la sensibilidad mexicana, proyectando la voz de nuestro país hacia un escenario global.
La emoción del público mexicano
El impacto de esta temporada se sintió incluso antes de su estreno. En el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, cientos de espectadores anticiparon vivir la experiencia en vivo, acompañando cada nota, cada gesto, como si ellos también fueran parte de esta historia que está por escribirse.
Villazón, con su mirada puesta en cada detalle, se prepara para trasladar al público a un mundo de sueños y emociones, donde lo humano y lo sobrenatural se entrelazan.

Frida y Diego llegan al Metropolitan Opera
La gran sorpresa de la temporada será El último sueño de Frida y Diego, la primera ópera de la compositora estadounidense Gabriela Lena Frank con libreto de Nilo Cruz.
Estrenada el 30 de mayo de 2026, esta obra sobre la icónica pareja mexicana promete un diálogo entre el realismo mágico y la memoria cultural, guiada por la coreógrafa y directora brasileña Deborah Colker.
Peter Gelb, director general del Met, con quien se realizó una entrevista exclusiva, subraya que esta temporada representa la convergencia de tradición y modernidad: un mismo ciclo reúne clásicos como La Bohème, Arabella y Andrea Chénier, junto a nuevas producciones de Bellini y Wagner, y por primera vez, una ópera ambientada en México y en español.
La visión detrás de una temporada única
“Estamos emocionados de presentar un programa que combina la grandeza de los clásicos con nuevas obras que reflejan la diversidad del mundo y la riqueza de nuestra comunidad artística”, comentó Gelb.
“La ópera sobre Frida y Diego no solo es un homenaje a México, sino una invitación a que el público de todo el planeta experimente el arte desde otra perspectiva”, añadió.
Para Villazón, el debut como director no solo celebra su trayectoria vocal, sino que también reafirma la presencia de México en el mapa operístico mundial.
“Dirigir en el Met es un sueño que combina responsabilidad, pasión y amor por la música. Poder hacerlo siendo mexicano tiene un significado profundo, casi poético”, dijo durante la conferencia de prensa virtual.

Una temporada que une continentes
La temporada incluye ocho óperas —una premiere, tres nuevas producciones y cuatro reposiciones—, que se transmitirán desde Nueva York a México y a decenas de países más.
Desde el Auditorio Nacional hasta cines de diversas latitudes, el Met no solo lleva la ópera a la pantalla, sino que permitirá que el público viva la experiencia como si estuviera dentro del propio teatro, compartiendo emociones con miles de espectadores simultáneamente.
México no será un simple espectador: Villazón, Frank, Gelb y la figura eterna de Frida y Diego confluyen en esta temporada, lista para abrir sus puertas desde el 18 de octubre. Es un momento en que la ópera se vuelve universal y, al mismo tiempo, profundamente mexicana.
Sigue la temporada en el Met con las funciones que habrá en el Auditorio Nacional con las transmisiones en vivo.
