Guillotina rinde culto a ‘Rock Mata Pop’ tres décadas después: El tiempo sí era suyo
“Diferencias irreconciliables”… así escribía en redes sociales Manuel Suárez en 2011, confirmando la separación de Guillotina, la banda de grunge mexa más relevante de aquella época, sin embargo las decisiones contundentes y definitivas no suelen serlo realmente, si no preguntenle a los hermanos Gallagher o avisenle a David Gilmour y Roger Wathers.
La noche de este domingo una de las bandas referentes del grunge mexicano, Guillotina, se presentó en el escenario del Lunario del Auditorio Nacional, luego de un contundente regreso a la escena nacional y a los escenarios de la capital, en el Teatro Metropólitan el pasado mayo, concluyendo así 16 años de ausencia y demostrando que eso de “irreconciliables” sólo fue del momento.
Esto fue algo que cientos de fanáticos lo agradecen con todo el corazón. Manuel Suárez, Alejandro Charpenell y El Manco limaron asperezas y regresaron con todo el poder noventero que los caracterizaba, y que mejor manera que para celebrar los 30 años de su álbum más aclamado Rock Mata Pop.

Preludio con Inteligencia Artificial y la resurrección del disco
Alrededor de las 19:15 horas un video titulado “Las increíbles historias de Rosita en la tierra de Rock Mata Pop”, que funcionó como preludio, recordó a algunos exponentes del rock mientras recreando icónicas portadas de discos de bandas como Kiss, Led Zeppelin, Nirvana, Pink Floyd o Black Sabbath con Rosita como protagonista, videos seguramente hechos con IA.
Luego de esta curiosa introducción, Guillotina salió al escenario ante una arremetida de aplausos y silbidos de apoyo, quienes solo agradecieron y pasaron a interpretar “El tiempo es nuestro” seguido de “No queda nada”, cumpliendo lo prometido, celebrar las tres décadas de aquel disco.
“Cómo está la banda que chingón que están acá”, vociferó Manuel Suárez visiblemente emocionado de estar ante fanáticos que no los habían olvidado pero también de ver caras nuevas o más bien generaciones nuevas escuchando su música, momento coronado con “¿Cuántos van?”.

Discurso contestatario intacto: De los mandatarios a Kurt Cobain
“Pasaron 30 años desde que salió el disco, nunca lo habíamos tocado completo y ahora será la primera vez, además tocaremos alguna que otra rola de otros discos, así que ahí va” dijo Suárez antes de interpretar “Días de paz”.
Mientras esta rola sonaba en la pantalla se proyectaban imágenes distorsionadas de algunos mandatarios actuales como Netanyahu, Trump, Putin, Khamenei o personalidades polémicas como Elon Musk combinados con imágenes crudas de personas damnificadas y fallecidas en estos conflictos armados, correspondiente a la esencia de Guillotina siempre con su energía cruda y su identidad contestataria.
Siguieron temas como “No da igual”, “Porqué pedir perdón”, “Aquí” y “Un minuto de silencio”, tema que el vocalista dedicó a Kurt Cobain una de sus inspiraciones y que recordó que se estaba componiendo cuando coincidió con el fallecimiento del rockero de Seattle.

El vinilo de la discordia y la consolidación del trío chilango
En una de las intervenciones de Manuel Suárez para charlar con el público, el rockero regalo un vinilo del álbum celebrado, recordando cuando lo lanzaron hace 30 años en cd y que trataron de que llegara a este formato, hoy más popular que antes, sin embargó nunca salió porque, recordó “hacían lo que podían con lo que tenían” eso hasta el día de hoy.
El tema fue que al regalarlo al público, este se alboroto y propició algunos jalones para conseguirlo, por lo que el músico pidió que no hubiera golpes ni violencia entre los fans que querrán hacerse del vinilo prometiendo regalar otro para que no existiera la confrontación, acto que le mereció una lluvia de aplausos y validación de otros cientos de fanáticos presentes.

El recorrido histórico y la apertura a las nuevas generaciones
Esta primera parte, la dedicada al Rock Mata Pop concluyó con la interpretación de “Tantas mentiras”, “Opulencia”, “Cuando queremos creer” y “Estoy harto”, esta última con un invitado especial, el guitarrista Galo Ochoa, ex miembro de Cuca.
En esta parte terminó la celebración de los 30 años del disco quizás más recordado de la banda chilanga y el que consolidó a la agrupación como esencial del rock mexa, y que la gente seguidora de la banda ya extrañaba en vivo, al grado de asegurar que se siente la misma energía de hace 16 años, cuando fue la última presentación de Guillotina.
La segunda parte del concierto en el Lunario del Auditorio Nacional estuvo plagado de éxitos de los otros siete discos que han lanzado en su existencia de más de 30 años, número que pocas bandas han celebrado y que las agrupaciones de la actualidad esperan llegar a festejar.

Entre el fervor del público y el relevo generacional del rock
Éxitos como “Rompe el silencio”, “Última hora” y “Uno más” sonaron mientras que la gente se entregaba en verdaderos alaridos de excitación, quizás por la larga espera o por lo que significaba la banda en su vida, a lo que solo pudo responder con el grito enardecido de “Rock mata pop, Rock mata pop” o “Guillotina”, elemento que surgió en varianza ocasiones más durante la noche.
Ante el agradecimiento del trío, el público asentía aprobando o negaba con incredulidad lo que sus ojos y oídos presenciaban, así pasó la noche que soñó con otros tantos temas como “Ridículo”, “Ruínas”, “Todo sigue igual”, “Simular ” y “Provocando al personal”.
“La neta es que hay varios chavillos de menos de doce años, denles un aplauso, hay también una banda de chavillos un poco más grandes pero igual de jóvenes que son las nuevas bandas y de esas nuevas bandas hay una que se llama Electrify, es una banda de rock de a deveras e invitamos a Ani (Anitza Mursec, guitarra y voz de la banda) a cantar con nosotros ‘Sin saber’”, dijo Suárez.

El filo de la guillotina nunca se oxida
Estas nuevas bandas han sido bien recibidas por el público, sólo falta ver si siguen el camino que, por ejemplo, The Warning ha recorrido, solo falta esperar y ver como evolucionan.
Finalmente, Guillotina concluyó esta celebración de 30 años de “Rock Mata Pop” y su brutal regreso al los escenarios con “Respirar”, “Ya que” y “Pierdo el aire”, temas contundentes con las que transportó al los fanáticos a los revoltosos años noventa dando en el público una sensación entre la satisfacción y la nostalgia.

