‘This Is Michael’ en la Arena CDMX: El eco perpetuo del Rey del Pop
Mucho antes de llenar estadios en Europa y Latinoamérica encarnando la figura de Michael Jackson, Lenilson dos Santos —conocido mundialmente como Lenny Jay— sobrevivía en las calles de Belo Horizonte, Brasil, trabajando en la construcción y vendiendo productos ambulantes mientras tarareaba los casetes de Thriller.
Su pasión autodidacta por el Rey del Pop no nació como un cálculo tributario comercial, sino como una vía de escape emocional: “La música de Michael me salvó la vida en mis momentos más oscuros; cantar sus canciones era mi forma de sanar”, ha confesado el intérprete brasileño al recordar cómo ensayaba el moonwalk descalzo sobre el piso de tierra de su hogar.
Ese rigor perfeccionista lo llevó años más tarde a encabezar This Is Michael, una súper producción internacional avalada por la presencia en el escenario de Don Boyette —bajista original de la gira Bad World Tour— y de la célebre guitarrista Jennifer Batten.

El eco del Dangerous Tour: Un arranque de resistencia física en Azcapotzalco
La noche del concierto en la Arena CDMX el pasado 18 de septiembre, minutos antes de que se apagaran las luces, el recinto retumbaba con niños vestidos con sombreros fedora, chaquetas rojas de piel y guantes de lentejuelas coreando el nombre del mito, anticipando una velada donde la precisión técnica sustituyó al mero ejercicio de la nostalgia.
A las 21:10 horas, las luces cayeron para abrir el primer acto con la potencia rítmica de “Jam”, la misma pieza elegida por Jackson para inaugurar el Dangerous World Tour en 1992.
Con las primeras notas del bajo de Don Boyette, el escenario se pobló de bailarines con uniforme militar para dar paso a “They don’t care about us” y “Wanna be startin’ somethin’”, creando un bloque inicial concebido para medir la resistencia física del intérprete.

Del funk refinado a la explosión coreográfica de ‘Smooth Criminal’
De inmediato, el espectáculo realizó un viaje conceptual hacia las raíces del artista al interpretar “I want you back”, evocando la imagen del pequeño Michael en la era de los Jackson 5.
La transición continuó con una secuencia de baladas y piezas de funk refinado compuestas por “Don’t stop ‘til you get enough”, “Human nature” y “You are not alone”, donde Lenny Jay lució la versatilidad de su falsete antes de desatar la explosión coreográfica de “Smooth criminal” y “Dangerous”, ejecutadas con las marcaciones de vestuario y el dinamismo del video original.
El segundo segmento de la noche estuvo dominado por el rigor técnico y las colaboraciones históricas de la banda.

Jennifer Batten y la reconstrucción arquitectónica del pop
Tras abrir con “The way you make me feel” —presentada con la introducción e iluminación concebidas originalmente para los ensayos de la gira inconclusa This Is It—, el show dio paso a la potencia del rock con “Bad”, “Black or white” y “Dirty Diana”.
En este bloque, la emblemática guitarrista Jennifer Batten tomó el centro de la tarima para ejecutar sus solos de guitarra con la misma soltura de hito que lució durante las giras mundiales de los años noventa.
La meticulosidad en los arreglos instrumentales demostró que el propósito de la velada no era ofrecer un espectáculo de imitación convencional, sino reconstruir la arquitectura sonora original de las grandes superproducciones de la música pop.

El núcleo dramático: Zombis en los pasillos y el moonwalk perfecto
La carga humanista y el mensaje social que caracterizaron el legado de Jackson ocuparon el núcleo dramático de la presentación. El coro masivo de la Arena CDMX entonó unánimemente “We are the world” y “Earth song”, provocando uno de los pasajes más emotivos de la jornada.
Inmediatamente después, el tono del recital cambió con la irrupción de “Thriller”, donde una tropa de bailarines caracterizados como zombies tomó los pasillos para recrear la coreografía más célebre de la cultura audiovisual contemporánea.
El clímax del show llegó con la ejecución de “Billie Jean”, momento en que Lenny Jay, ataviado con el guante brillante y la chaqueta de lentejuelas, ejecutó un moonwalk perfecto que puso de pie a las miles de almas congregadas en el recinto de Azcapotzalco.

A cappella, peticiones del público y la promesa de regresar
En un gesto de complicidad con la audiencia capitalina, Lenny Jay detuvo el programa para interpretar a cappella fragmentos de “Man in the mirror” y “Remember the time”, atendiendo las peticiones del público antes de desatar el cierre definitivo con “Beat it”.
La respuesta eufórica del público confirmó la trascendencia de un catálogo que continúa convocando a múltiples generaciones.
Al finalizar la función, la producción confirmó formalmente su regreso a la Ciudad de México para el próximo año, consolidando a This Is Michael como la representación tributo más fiel y respetada en el circuito internacional de estadios.

Un lenguaje universal que burla al tiempo
Treinta y tres años después de la histórica residencia de Michael Jackson en el Estadio Azteca en 1993, la noche vivida en la Arena CDMX, el espectáculo This is Michael, demostró que su catálogo trasciende las fronteras del tiempo y de los intérpretes.
La labor de Lenny Jay, respaldada por los músicos originales que compartieron tarima con el Rey del Pop, probó que la música de Jackson sigue funcionando como un lenguaje universal capaz de unir a niños, jóvenes y adultos en un mismo coro de memoria y celebración.

