‘Viejos tiempos’ de Harold Pinter: La memoria y el pasado como un juego de incertidumbre
La obra Viejos tiempos del dramaturgo británico Harold Pinter continúa siendo una de las piezas más influyentes del teatro contemporáneo por su profunda exploración de la memoria y las relaciones humanas.
Estrenada en 1971, la puesta en escena presenta el encuentro entre Kate, su esposo Deeley y Anna, una antigua amiga de Kate. Lo que comienza como una conversación sobre recuerdos compartidos pronto se transforma en un complejo juego de versiones contradictorias sobre el pasado.

Teatro El Milagro: El escenario capitalino de un complejo drama sobre la identidad
Actualmente, Viejos tiempos se presenta en el Teatro El Milagro de la Ciudad de México bajo la producción de Toma Teatro y Cultura, en colaboración con Culturalmente Responsable, asociación civil comprometida con la promoción artística y cultural. La obra, traducida y dirigida por Guillermo Revilla, reúne en escena a Miguel Ángel Barrera, Priscila Ímaz y Tania María Muñoz, quienes dan vida a los personajes de este inquietante drama sobre la memoria y la identidad.
En Clímax en Medio platicamos con la actriz (y también productora), Tania Muñoz, con el objetivo de conocer todos los detalles del montaje, la puesta en escena y los retos que implicó.
“A lo largo del montaje y durante las funciones, pudimos descubrir muchas cosas de la obra y esto ha sido muy interesante porque nada está totalmente cerrado nunca, entonces es una obra enigmática y lo sigue siendo (…) Hay un pianista que está todo el tiempo, él compuso toda la música y ha sido muy emocionante”, compartió la actriz.

El público como pieza clave: Completando la historia de la obra desde las butacas
Para Muñoz, la propuesta escénica es compleja y profunda, pero al mismo tiempo es muy disfrutable de hacer, pues durante las funciones se ha percatado de que el público se ríe y sigue la historia. También confesó que hubo momentos en los que la producción no sabía por dónde abordarla, pero la perseverancia y el equipo en trabajo de todas y todos logró un resultado con el que las y los asistentes pueden completar la historia.
“Lo que hacemos es poner las piezas y dejar que la gente la complete. Hay gente que nos ha dicho que siente una cosa, hay gente que siente otras; hay gente que tiene teorías sobre la obra y eso ha sido muy enriquecedor porque nadie tiene la razón como los personajes en escena, que recuerdan algo, pero tal vez es cierto o no”, explicó.

La verdad propia y el poder del silencio: Cuando el escenario habla sin decir una sola palabra
Para Tania como actriz fue importante definir una versión suya de la obra, la cual no forzosamente coincide con la del actor y la actriz, pues sus personajes tienen su propia verdad, a lo que asocia a las personas en la vida real, cada una tiene su perspectiva.
“Durante el proceso construyo un camino y en las funciones yo misma le dudo, me pregunto si estoy acordándome bien o no. Y lo que sí hicimos es que cada quien construimos desde nosotros, eso fue lo que pusimos en juego y el resultado es cómo conviven esas tres versiones y formas de acercarse”, comentó.
El silencio que se da en la obra, una cuestión rítmica, también juega un papel importante: los momentos en los que no se dice nada, el escenario es como si se inflara porque los personajes están pensando cosas, se están movimiento y piensan sus estrategias, la gente sigue leyendo aunque no esté escuchando el texto.

Sembrando el arte en las audiencias: El debut escénico de Toma Teatro y Cultura
Por otra parte, esta obra es el debut de la unión entre Toma Teatro y Cultura con Culturalmente Responsable, como asociación civil para seguir sembrando el arte en las audiencias mexicanas, en especial el teatro.
“Lo que más queremos es llegar a todo tipo de gente, que quizá normalmente, no se acerca al teatro o a otro tipo de teatro. Nuestro principal propósito es que llegue a la mayor cantidad de gente posible”, concluyó.
Información de la función
¿Dónde? Teatro El Milagro, Milán 24, Col. Juárez, Ciudad de México
¿Cuándo? Hasta el 17 de junio de 2026, martes y miércoles
¿A qué hora? 20 horas
Boletos a la venta en taquilla y Boletópolis.

