Anu Vaidyanathan: “Cada ser humano es una canción por sí mismo”
Siendo participe de la 41ª edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), la cineasta oriunda de Nueva Delhi, Anu Vaidyanathan, ofreció al público mexicano un trabajo que transita por diversas aristas de la cotidianeidad colectiva de su país, creando reflexiones profundas sobre el arraigo del pensamiento local y la diversidad de un mundo globalizado.
Clímax en Medio charló con la directora sobre dicha dualidad en su cinta Dispatch, enfrentando a la ciencia con el arte; la sociedad contra la naturaleza; e incluso, al individuo versus el colectivo: “Siempre he vivido en el contrapunto, es decir, creo que mis experiencias de vida siempre han mostrado dos caras de la moneda” dijo.
“Cuando pienso en mi transición de ingeniera a cineasta, veo que el cerebro pasa por su propio proceso. No puedes pensar completamente como ingeniera cuando haces una película, ni completamente como artista cuando intentas escribir un artículo técnico”, comentó a Clímax en Medio.

El puente entre la ciencia y la creatividad: La inspiración compartida por músicos y científicos
La inspiración como material cohesivo para transitar en ambos bandos es algo que expresó la directora: “Ese lugar donde no perteneces por completo es extremadamente fértil. Mientras más leía sobre los científicos, más comprendía la similitud de sus procesos con los de un pintor o músico; es decir, ese momento de inspiración, creo que es una ecuación transferible”, expresó.
“Creo que el proceso creativo es algo hermoso e inexplicable, no es exclusivo de científicos ni de artistas, y es en esos ambientes donde he estado, lugares donde no existe la etiqueta de mariposa azul o mariposa rosa. Cada ser humano es una canción por sí mismo, y nos corresponde encontrar nuestras propias notas”, continuó.

El escaneo del cerebro femenino: Una autopista iluminada entre el espacio lógico y el amor
Dispatch desentraña una peculiar tradición hindú en la que una mujer, al morir, es incorporada al árbol genealógico de la familia de su suegra. Mi madre, una química con medalla de oro del sur de India, y mi suegra, una matemática del Punjab anterior a la Partición, me formaron de maneras distintas.
Como ingeniera convertida en cineasta, me atrae ese espacio incómodo entre la lógica y la cultura: cómo una mente objetiva sobrevive a la lavadora del contexto y la pertenencia.
“Si le hicieras un escaneo al cerebro de una mujer, parecería una autopista iluminada, y para mí, la película es la representación del cerebro de una mujer, sobre cómo hablamos entre espacios y luego saltamos a pensar en cómo amamos las pequeñas cosas” expresó sobre la naturaleza femenina de su trabajo.
Su vínculo familiar, en específico con su suegra, es algo que entinta el documental y encamina al espectador, pero se transforma de igual manera en una autogestión de emociones personales de la cineasta que sutilmente crea un documento de autopercepción: “Esto es una carta a mi suegra, pero quizás ustedes sean los primeros que notan algunos vestigios dirigidos a mí misma, ya que yo necesito un libro de recuerdos”, comentó.

La soledad como herramienta creativa: Introspección y asimilación en el mundo colectivo
Anu analizó sus procesos artísticos, entramando ideas sobre la colectividad y la introspección como herramientas indispensables para la creatividad: “Vengo de una familia muy unida, con quienes recorrí distintos lugares, algunos con mayor o menor presencia de su parte”, comentó.
“Pasé mucho tiempo sola en Estados Unidos, hasta que regresé a la India y conocí a mi esposo y su enorme familia. Aún no tengo respuesta a esto, ya que somos reflejos de la luz, y todo impacta en nosotros, suma a nuestras experiencias, y mientras más personas alrededor haya, seremos más ricos”, explicó.
“Por eso el colectivo influye profundamente en mi trabajo, soy una colección de personas y producto de una comunidad, usando a la soledad como una herramienta para asimilar todo eso, buscándole un significado”, sumó.

La naturaleza como bálsamo definitivo y la brisa multicultural que abraza al público mexicano
“Creo que mi relación con los espacios al aire libre es muy fuerte, quizás por eso me convertí en atleta. India, como probablemente México, son lugares muy poblados, y no son sitios donde puedas contemplar una montaña para explorar tus pensamientos”, siguió.
“La naturaleza es una especie de bálsamo para mí, siempre trato de estar con ella, siendo una fuente enorme de inspiración. Cuando siento lástima por mí misma, salgo a caminar y, entonces, recuerdo que el mundo es mucho más grande que mi cabeza, y sigo adelante”, complementó Anu.
“Me encantaría que el público mexicano llegara con los brazos abiertos a mi película, porque siento que es una montaña rusa emocional. De cierta manera, no tengo expectativas, aunque me encantaría escuchar lo que la gente piensa y cómo les impacta después de verla”, continuó.
“Espero que la película sea más como una brisa que como un viento fuerte. Estoy feliz de que se proyecte en diversos lugares, y que no sea únicamente mi madre quien la vea”, concluyó.
Siendo coproducción de Luxemburgo, Reino Unido y la India, Dispatch funge como un trabajo de arraigo cultural, familiar y global, mezclando ideologías y generaciones de empirismo y conocimiento calculado.
