Megadeth en la Arena CDMX: Un apoteósico templo consagrado al thrash metal
No somos religiosos, cabe aclarar, pero realmente la noche de este domingo se erigió un templo al thrash metal en la Arena CDMX, y Megadeth fue el indiscutible ministro de la noche, como parte de su gira mundial This Was Our Life, con la que visitó Monterrey y ahora cumplió su primera de dos fechas en la capital del país.
Alrededor del inmueble las chamarras de cuero y largas cabelleras predominaban la vista, además un sinnúmero de playeras con la imagen de Vic Rattlehead, mascota oficial de la banda estadounidense creada por el propio vocalista y líder Dave Mustaine en 1984, además de algunos caracterizados como el propio vocalista con pelucas rubias y alborotadas.
Antes de comenzar en el sistema de audio se escuchaban clásicos del metal como Slayer o Motörhead, siendo el perfecto límite “Ace of spades” entre el espacio musical y la aparición de Dave Mustaine y compañía justo a las 21:30 horas.

Furia, ‘headbanging’ y el aguante: El vertiginoso inicio con ‘Tipping Point’ y ‘Hook in Mouth’
Con un set de 15 o 16 canciones provenientes de alguno de sus diecisiete álbumes, incluido el más reciente, homónimo, que se publicó el año pasado, Megadeth desató la furia de sus miles de fanáticos que desde la primera rola de la noche “Tipping Point” se soltaron las melenas y lucieron los clásicos ‘headbanging’ violentos y rítmicos.
Luego de ese primer ema y sin dar un apropiado respiro la banda angelina siguió con “Hook in Mouth” que al finalizar esta vertiginosa interpretación los fanáticos, entre ‘trues’, ‘neófitos’ y ‘posers’, corearon el nombre la banda y acompañaron con el ‘aguante Megadeth’.

Virtuosismo en las seis cuerdas: Teemu Mäntysaari y la comunión total en ‘Hangar 18’
En cada una de las piezas, el talento de los músicos que componen a la agrupación californiana es innegable, la comunión entre las air guitar de los fanáticos y el desenvolvimiento del guitarrista Teemu Mäntysaari en “Hangar 18” que desde luego posesionó a los mile de seguidore que han crecido al costado de la banda.
“Buenas tardes a todos, tenemos un nuevo álbum ahora, vi a muchos de ustedes con playeras del nuevo disco, ¿les gusta? ¿Ya lo escucharon? Wow, chingón, vaya que hacen mucho ruido”, dijo Mustaine mientras trataba de controlar su estupefacción ante el escándalo emocional que se propagaba por todo el ricino y que se convirtió en un momento epec al presentar “I don’t care” y lucirse, como en toda la noche, con esa voz aguardientosa y su virtuosismo en la guitarra.

Surrealismo y ‘moshpits’: Entre gritos de fútbol, ‘Sweating Bullets’ y ‘She-Wolf’
En un momento gracioso y hasta surrealista fueron la combinación de gritos de “A guevo perros”, “Megadeth” y “perdió el América”, mientras el baterista Dirk Verbeurense se rifaba junto a sus compañeros con “Sweating Bullets” y “She-Wolf ”, el moshpit y la wall of death se desarrollaban con alegre vehemencia.
El cuatro de thrash metal continuó con temas como “Countdown to extinction”, “Let there be shred” y “Tornado of souls”, entre breves espacios de descanso donde el vocalista de 64 maño recuperaba el aliento se mostraba agradecido ante los gritos de apoyo y las incalculables manos que formaban los clásicos ‘cuernos del metal’ por parte de los fanáticos.

El guiño a Metallica: ‘Ride the lightning’ y la promesa de que Megadeth sigue aquí
Tras sonar “Mechanix”, se sabía que la noche estaba por culminar, solo quedaban algunos de las grandes éxitos de la banda angelina, lo cual se demostró al interpretar uno de los temas de discordia entre Dave Mustaine y Metallica, “Ride the lightning”, pero ahora como amigos pueden tocarla sin reservas.
“Estoy seguro de que ya escucharon que Metallica hizo su último álbum de estudio, pero nosotros seguimos aquí… Así que esta noche los voy a dejar con una canción especial. Esta es una de esas canciones que nos une a todos, no hay diferencias, ahora mismo todos somos uno”, mencionó Mustaine antes de tocar el emblemático tema.
El concierto de Megadeth culminó con los infaltables “Symphony of Destruction”, el asombroso bajeo de James LoMenzo en “Peace sells”, aderezado con la aparición de Vic Rattlehead y “Holy wars… The punishment due”, donde el mítico vocalista aseguró que seguirán lanzando nuevas cosas y con una promesa de regresar en el futuro.

