Muerdo hipnotiza al Lunario con una mágica velada para volver a enamorarse de la vida
La noche de este miércoles el cantautor español Pascual Cantero mejor conocido como Muerdo se presentó en el Lunario del Auditorio Nacional donde fue recibido por una verdadera marabunta de fanáticos, aunque no abarrotó el inmueble su musicalidad contagió de buena vibra a todos los presentes, que como ya es una costumbre rompieron las divisiones generacionales.

Una marabunta de buena vibra: El cálido reencuentro en el Lunario
Aunque algunos fanáticos llegaron desde temprano al recinto anexo al Coloso de Reforma, como el caso de Norma de 32 años “la fan número uno del español” o eso era lo que decía, apartó su lugar frente al escenario y portaba orgullosa una playera con la foto del artista, otros tantos fueron llegando sin prisa aprovechando el preludio para comer algún bocadillo o tirar cháchara relacionada al cantante de “Canto pal que está despierto”.
Entre los fanatico también se vieron algunas caras conocidas como la actriz Zoraida Gomes que confesó no ser tan fanática de Muerdo pero que por azares de la vida asistió al concierto esperando llevarse una grata sorpresa, lo cual sucedió por alrededor de dos horas de show parte de la gira Volver a donde nacen las canciones.
En punto de las 21:10 horas y con un escenario nada ostentoso Muerdo salió envuelto en una atmósfera de aplausos y vítores, observando las miradas de incredulidad de sus fanáticos más asiduos y despertando las emociones de los neófitos que descubrían otro lado de su música, la que se interpreta en vivo.

Mezcal y resistencia: Apagar el ruido digital para reconectar con el oficio
“Sendero de paso de lento” fue el tema con el que Muerdo comenzó la noche, momento coronado con las primeras palabras del cantante “buenas noches mi gente, muchas gracias por estar aquí los quiero mucho, es un placer encontraros y veros”, dijo el cantautor español antes de seguir con “Tendré canciones” y “Claridad”.
“Para todo mal mezcal, para todo bien también y si no hay remedio litro y medio”, recitó el cantante oriundo de Murcia, España, demostrando también su gusto particular por la bebida oaxaqueña, que lo acompañó toda la noche.
“Canto pal que está despierto” y “Todo está bien” continuaron, momento en que recordó su primera vez que visitó el país y realizó su primer concierto en el Foro del Tejedor.
“Gracias por acudir a la llamada. Está es una noche muy especial, no solo me hace reconectar con vosotros sino también con este oficio de hacer canciones, llevamos muchos años y me encanta pero le había perdido la coherencia, le había perdido el gusto”, dijo el cantante.
“Necesitaba re conectarme con mis canciones, estoy feliz de haber podido callar tanto ruido y estar aquí, volver a esto, necesitaba volver a a mirarlos a los ojos, a sentirlos cerca, a quedarme solito con mi guitarra y con mi teclado, como en aquellas primeras fechas”, dijo.

El ruego por el bolero y la esperanza frente a los “tiempos raros”
La interacción de Muerdo con el público estuvo presente toda la noche, jugando, lanzando palabras de amor y agradeciendo tanto cariño de los fans sin embargo antes de interpretar “Bailando en la telaraña” el cantautor español aseguró.
“Vivimos tiempos raros, vivimos en tiempos extremadamente digitalizados, de mucha inteligencia artificial, pero de poco corazón, tiempo de persecución al migrante, tiempo de persecución al diferente y así como los árboles solo pueden rendirse a los caprichos del clima”, expresó.
“Nosotros solo podemos crear y habitar estos espacios de luz frente al odio, frente a la represión, frente a un futuro que se nos viene quizás algo negro, pero hay esperanza, está la humanidad”, dijo.
También el cantautor confirmó su gran amor por el bolero lainoamericano y pidió casi como ruego que no se nos muera el bolero ni la música latinoamericana y exhortó al público que ‘no me la dejen sola’ y pasó a cantar “Dos gardenias” original de la cubana Isolina Carrillo y popularizado por Buena Vista Social Club.

El maestro inolvidable: El emotivo homenaje a Luis Eduardo Aute
Más tarde el murciano recordó a su colega, amigo y mentor, Luis Eduardo Aute, fallecido en 2020, a quien recuerda cada vez que viene a México porque fue él quien lo impulsó a traer su música al continente y en especial a nuestro país.
“Conocí a una persona increíble, un artista, un maestro, un referente. Fue también la primera vez que grabé una colaboración. Él era un grandísimo amante de México, amante y amado por México”, expresó.
“Lo estoy recordando mucho en esta gira, muchísimo, porque estoy volviendo a hacer esta canción a petición de vuestra y cada vez que vengo me acuerdo tremendamente de él, de mi amigo y mi maestro, Luis Eduardo Aute”, recordó el cantautor antes de cantar “Prefiero amar”.

Una lluvia de invitados de lujo: La Marisoul, Erick Canales y Lengualerta
La noche no podría ser mejor con estos temas profundos, muy personales y tremendamente emotivos pero no se quedaría ahí porque Muerdo tenía sorpresas para el show, invitados de lujo como La Marisoul de La Santa Cecilia con quien cantó “Bésame mucho”; junto a Erick Canales de Allison cantó “Vas a encontrarte”; con Lengualerta interpretó “Invisible” y con Barbie Williams cantó “Semillas”. Además se tocaron algunos guiños como “Sembrando flores” de Los Cojolites.
Finalmente, también se interpretaron temas como “Cada paso”, “Lejos de la ciudad”, “La canción de la carretera”, “La bestia”, “Llegué hasta ti” y “A volar”, además de temas nuevos como “Prendo una vela” y “Jardín botánico”, una noche melódicamente calmada, para volver a enamorarse de la vida.

