Miguel Mateos en el Auditorio Nacional: Contra el abuso y por los migrantes a ritmo de rock
Ayer por la noche los “ochentas” resonaron en todo su esplendor en el Auditorio Nacional durante el concierto de Miguel Mateos, una noche repleta de nostalgia y de rock de aquellos años mozos además de celebrar los 40 años de su sexto álbum junto con Zas, Solos en América de 1996.
Ante un aforo que casi llegaba al lleno, el músico argentino, parte de la primera ola del movimiento Rock en tu idioma, reunió a una variopinta horda de fanáticos, los cuales rompían las brechas generacionales, pues entre la audiencia se percibía adultos mayores, adultos jóvenes, veinteañeros y algunos infantes portando su respectiva playera con la frase “Que vas a ser cuando seas grande” o con la efigie del rockero sudamericano.

Fármacos calienta el escenario y el estallido de la máquina del tiempo
En punto de las 20:30 horas y luego de dar las proverbiales tres llamadas y las recomendaciones de seguridad, la banda chilena liderada por Diego Ridolfi, Fármacos, quienes fungieron como telonera del argentino amenizando la entrada a los fanáticos, durante media hora interpretaron temas como “Tú detrás de todo” u “Olor a ti”.
Tiempo después y ya con los ánimos encandilados Miguel Mateos salió al escenario embelesado por los aplausos y vítores del público a quien conquistó desde el primer segundo con uno des sus grandes éxitos “Llámame, si me necesitas”, demostrando desde este primer la energética noche que presentaría.
“Buenas noches México, gracias por estar, bonito año boludos y boludas, hermoso lugar este que orgullo, estamos tributando Solos en América y también a todos ustedes, llegué hace 40 años por primera vez a México con un disco bajo el brazo, éste, entonces nadie me conocía, ni a mi música, rodaba por las radios ‘hay unos temas buenos’ decian, que generosidad”, dijo Mateos antes de interpretar “Mi sombra en la pared” de dicho álbum.

Migrantes y consciencia: El peso lírico detrás de los clásicos
De Solos en América, Miguel Mateos interpretó durante la velada que superó las dos horas de concierto: “Amame ahora no mañana”, “Libre vivir”, “Es tan fácil romper un corazón”, “Hagamos el amor”, “Cuando seas grande” y “Solos en América”, este último dedicado a “todos los latinos que están en EU, por todos ellos”, dijo el músico.
Momento que el público encendió las lamparillas de sus smartphones sumándose al tema y apoyando la idea de abrazo a los migrantes latinoamericanos.

Una cumbre del rock: Covers ochenteros y el palomazo con Alex Lora
Luego de este explosivo momento de interpretar “Mi sombra en la pared”, Mateos bajo el ritmo y confesó que tocaría algunos covers que le gustan a él y que fueron parte de la historia musical ochentera principalmente como “The power of love” de Huey Lewis and the News o mas tarde “Everybody wants to rule the world” de Tears for Fears.
Además, en este ambiente de covers, Miguel Mateos tuvo como invitado a Alex Lora, icono del rock and roll nacional, con quien interpretó “Las piedras rodantes” momento que conquistó a los fanáticos que se prestaron para cantar a todo pulmón.
“Perdiendo el control”, “Y sin pensar”, “Si tuviéramos alas”, “Si el amor existe” y “Tira los muros abajo” desataron el aplauso y los gritos clásicos de “oe oe oe Miguel, Miguel” sobre todo luego de gritar “basta de guerra” durante esta última canción del álbum Obsesión de 1990.

El grito contra el abuso en ‘Lola’ y el épico cierre de ‘Obsesión’
Otro de los momentos álgidos de la noche llegó al interpretar “Lola” donde aseguró estar basada en una terrible historia real en Ciudad Juárez donde reafirmó que “está canción es un manifiesto a cualquier tipo de abuso”, historia que según el rockero terminó de buena forma para la protagonista.
Ya rumbo al final de la noche que mandó a los fanáticos a esta década Mateos interpretó “Malos pensamientos”, “Atado a un sentimiento”, “Donde arde la ciudad” y “Desnudame” ,todo para culminar desde luego con uno de los temas más conocidos de su repertorio “Cuando seas grande” y “Obsesión”, temas con los que confirmó que sigue existiendo Miguel Mateos para rato.

