La Liga J22: Triunfos agónicos, goleadas y el regreso del ‘Maestro’ Cazorla
La jornada 22 de LaLiga se desplegó como un lienzo de claroscuros, un punto de inflexión donde la jerarquía se midió contra la pura desesperación en un epílogo de agonía y éxtasis. No fue fútbol de salón; fue una lucha de trincheras que se decidió, sistemáticamente, cuando el cronómetro ya asfixiaba el aliento.
Desde el Bernabéu hasta San Mamés, la narrativa se escribió con la tinta del “tiempo añadido”, dejando claro que en este tramo del campeonato, la gestión emocional de los minutos finales pesa tanto como la pizarra.
Los goles de Mbappé, Fornals y Ruiz de Galarreta no fueron meras alteraciones del marcador, sino auténticos “puntos de oro” que operan como un bálsamo para la moral de los grandes y un veneno psicológico para quienes, como el Rayo o la Real Sociedad, vieron naufragar su resistencia en la orilla del minuto 100. La fragilidad de los poderosos es hoy la esperanza de una clase media que ya no pide permiso para asaltar el orden establecido.
El pulso por el trono: Entre la perfección de Flick y el atolladero de Arbeloa
El fútbol español habita hoy en una contradicción fascinante: el orden sistémico, casi funcionarial, del Barcelona de Hansi Flick frente a la anarquía heroica y dependiente del talento que define al Real Madrid de Álvaro Arbeloa. Es la lucha entre el algoritmo y el arrebato.

Examen crítico: Elche 1-3 Barcelona
En una dimensión paralela que solo el rigor de esta crónica se atreve a consignar, el Martínez Valero fue testigo de un duelo de espejos: Iñaki Peña defendiendo la portería del Elche y Joan García bajo los palos azulgranas. En este contexto de anomalía, el Barcelona firmó una victoria que el marcador califica de plácida pero que la retina juzga como un ejercicio de indulgencia.
Lamine Yamal volvió a ser el sol del sistema, distorsionando la estructura de Eder Sarabia para abrir caminos allí donde solo había asfixia. Sin embargo, la falta de colmillo de Ferran y Olmo —estrellados contra los postes y contra un Chust providencial bajo palos— permitió que el Elche soñara tras el empate de Álvaro Rodríguez. Tuvo que aparecer la anestesia de Marc Casadó y Marc Bernal en la medular para que, tras la enésima ruptura de Lamine, Rashford dictara sentencia.
| Dimensión Táctica | Análisis de la Ejecución | Evidencia Estadística (Fuente) |
| Superioridad en Generación | Fluidez absoluta mediante paredes que rompen bloques bajos. | Lamine Yamal (Generador de 2 goles) |
| Imprecisión en Finalización | Un “pecado” de juventud y fatiga que mantiene los partidos abiertos. | Ferran/Olmo (Postes y salvadas bajo palos de Chust) |
| Control de Cierre | Capacidad de “dormir” el balón tras el 1-3. | Gestión de Bernal/Casadó en el último tramo. |
Hansi Flick, con la sobriedad del que sabe que el margen de mejora es su mejor aliado, fue lapidario: “Lamine es joven y puede mejorar porque tiene mucho potencial; hoy ha sido vital por los espacios que genera”.

Narrativa de tensión: Real Madrid 2-1 Rayo Vallecano
El Santiago Bernabéu se ha convertido en un anfiteatro de juicios sumarios donde el murmullo es la banda sonora. El Madrid de Arbeloa, que sigue sin encontrar una identidad colectiva, sobrevivió a un ambiente enrarecido por los silbidos a Huijsen y Mastantuono. Vinícius, en un acto de rebeldía individual, respondió al desdén de la grada con un golazo que fue un grito de guerra.
Arbeloa intentó ajustar el caos con un 4-4-2 defensivo, incrustando a Mastantuono en la derecha para auxiliar a Valverde y permitiendo que Camavinga abandonara el lateral para colonizar el centro en fase de posesión. Sin embargo, el equipo se partió. Solo la expulsión de Pathé Ciss en el 80′ permitió un asedio que desembocó en el drama final: un penalti sobre Brahim en el minuto 100 que Mbappé transformó con la frialdad de un cirujano. Un triunfo agónico que no oculta la inconsistencia de un equipo que camina sobre el alambre.

Sangre y pizarra en el norte: El derbi Vasco y el rugido de Vitoria
En el norte, la táctica es a menudo una sugerencia que la determinación pura termina por ignorar.
- El rescate de Galarreta (Athletic 1-1 Real Sociedad): El derbi en San Mamés fue un monólogo donostiarra frustrado por la figura mitológica de Unai Simón, autor de cuatro paradas de antología ante Guedes y Oyarzabal. Tras el violento disparo de Guedes para el 0-1, la Real parecía tener el botín en el bolsillo, pero la controvertida expulsión de Brais Méndez en el 83′ alteró la gravitación del encuentro. Fue entonces cuando Iñigo Ruiz de Galarreta, que había empezado en el banquillo, se “vistió de Nico Williams” para firmar una diagonal maradoniana en el 88′ y rescatar un punto que sabe a gloria bendita.
- La montaña rusa de Coudet: En Cornellà, el Alavés demostró que tiene más vidas que un gato. El Espanyol, sumido en una crisis de un solo punto de los últimos quince, sucumbió ante sus propios fantasmas. Tras el empate de Antonio Blanco, un error grotesco de Cabrera al ceder a su portero permitió que Lucas Boyé sentenciara el 1-2. Eduardo Coudet, fiel a su estilo pasional, bendijo a su ariete: “Si Lucas Boyé hace todo lo que hizo esta noche, yo estoy contento”.

La clase media de La Liga en guerra: El fortín del Sadar y la redención de Fornals
La lucha por Europa es un ecosistema donde la regularidad es el único oxígeno disponible. En esta jornada, el drama humano se impuso a la fría estadística.
Frenesí en Pamplona: El Sadar confirmó su condición de territorio hostil. El 2-2 entre Osasuna y Villarreal fue un intercambio de golpes brutal. Destacó la redención de Víctor Muñoz, que marcó por tercer partido consecutivo, confirmando que la cantera rojilla es una fuente inagotable de fe. Ante Budimir alcanzó su décima diana, pero la jerarquía de un Gerard Moreno estelar, autor de un doblete, impidió que el fortín navarro celebrara el triunfo completo.
Épica y morbo en La Cartuja: El Betis-Valencia (2-1) estuvo marcado por el “no-regreso” de Guido Rodríguez —no inscrito y descartado por Corberán— y por el desgarro emocional de Luis Rioja. El sevillano, bético confeso, marcó el 0-1 para el Valencia y se negó a celebrar, en un gesto de respeto que enmudeció la grada. Sin embargo, el Betis de Pellegrini encontró la redención en el 88′. Una galopada eléctrica del colombiano Nelson Deossa habilitó a Pablo Fornals para el gol de la victoria, catapultando a los verdiblancos a la quinta plaza y dejando al Valencia hundido tras un penalti fallado por Pepelu.

El laberinto del descenso y el ascetismo del 0-0
Cuando el miedo a la derrota coloniza la mente de los técnicos, el fútbol se vuelve un ejercicio de resistencia insoportable.
- El banquete de Son Moix: El Mallorca de Arrasate devoró a un Sevilla que es un juguete roto. El 4-1 final, con un Vedat Muriqi imperial (ya suma 15 tantos), desnudó la fragilidad defensiva del proyecto de Almeyda. El Sevilla, que venía de un espejismo ante el Athletic, volvió a las andadas en una segunda mitad donde fue un alma en pena.
- El miedo disfrazado de táctica: El Levante-Atlético (0-0) fue un duelo drenado de energía tras el escalofriante choque de cabezas entre Sorloth y Matías Moreno, que mandó al noruego al hospital. El Atlético dominó pero fue inofensivo. Peor aún fue el Getafe-Celta (0-0); un partido espeso, insufrible y “encorsetado” donde el orden de Bordalás maniató a un Celta agotado. Ocho jornadas sin ganar acumula un Getafe que confunde la solidez con la esterilidad absoluta.

La historia de la jornada en La Liga: El regreso del maestro en el Tartiere
El romanticismo del fútbol reside en nombres propios que desafían la lógica del tiempo. Tras 14 jornadas de travesía por el desierto, el Real Oviedo volvió a ganar, y lo hizo bajo la batuta del eterno Santi Cazorla.
Real Oviedo 1-0 Girona: La entrada del “Maestro” en el minuto 64 cambió la atmósfera del Tartiere. Fue Cazorla quien inició la jugada que terminó en el gol de Ilyas Chaira, batiendo a un Girona que, pese a contar con figuras de la talla de Ter Stegen y Witsel en su alineación, fue incapaz de descifrar el entusiasmo asturiano. Es la ironía suprema del fútbol moderno: un gigante con portero de élite mundial cayendo ante la fe de un veterano de 40 años que juega con el corazón.

Conclusiones tácticas y expectativas de la Jornada 23
La polvareda de la jornada 22 nos deja tres lecciones que marcarán el devenir de la competición:
- La tiranía del último suspiro: Los equipos están descuidando la gestión defensiva en los tramos finales (minutos 80-100). La falta de fondo físico o la fragilidad mental están decidiendo más puntos que el sistema inicial.
- Individualismo vs. sistema: El Real Madrid sigue necesitando la “flecha hacia arriba” de sus estrellas (Vini/Mbappé) para compensar sus lagunas estructurales, mientras el Barça de Flick, pese a su “plácida” victoria, debe corregir una imprecisión en el área que podría costarle cara ante rivales de más fuste.
- Estado de alarma: El Sevilla y el Espanyol entran en una fase de depresión futbolística que requiere medidas de urgencia antes de que el abismo sea inevitable.
Proyección: El Barcelona sale como ganador moral al consolidar su liderato en La Liga, pero el Real Madrid mantiene el pulso gracias a la épica. La próxima fecha y los cuartos de Copa pondrán a prueba si esta resiliencia es una virtud sostenible o simplemente un aplazamiento del caos.

