‘Sin piedad’ tiene su estreno en la CDMX: Chris Pratt, Kali Reis y Timur Bekmambetov complacen a sus fans
En lo más alto de la Ciudad de México, donde el aire es más delgado y el pulso de la metrópoli se convierte en un murmullo distante, se gestó el primer acto de una noche inolvidable. Chris Pratt, la actriz Kali Reis y el director Timur Bekmambetov no eligieron la cima de la icónica Torre Latinoamericana por casualidad.
Allí, junto a un reloj digital que iniciaba una implacable cuenta regresiva de 90 minutos, posaron para las cámaras. Fue una representación simbólica y brillante de la premisa de Sin piedad (Mercy), la película que los trajo a México este fin de semana, donde un hombre tiene exactamente ese tiempo para salvar su vida y demostrar su inocencia.
Mientras el reloj en las alturas marcaba el destino de un personaje en la ficción, a nivel de calle, en el sur de la capital, otra cuenta regresiva estaba a punto de terminar: la de miles de fans que aguardaban con fervor el inicio de una premiere que prometía ser legendaria.

El epicentro del fandom: La alfombra roja en Mitikah
El centro comercial Mitikah se había transformado para este 18 de enero de 2026. Muchos seguidores se congregaron desde muy temprano, con pósters en mano y la esperanza de estar a centímetros de sus ídolos. La larga espera solo intensificó el estruendo que estaba por desatarse cuando, alrededor de las siete de la noche, el desfile de estrellas finalmente comenzó.
El regreso del cineasta: Timur Bekmambetov
El primero en pisar la alfombra fue el arquitecto detrás de la historia, el director Timur Bekmambetov. Vestido con una cómoda chamarra color negro, el cineasta de Kazajistán rompió el protocolo de inmediato, acercándose a convivir con el público. Su presencia tenía un peso especial; Sin piedad marca su regreso a la silla de director después de un lustro.
Su legado incluye la épica Ben-Hur y en años recientes su nombre resonó con fuerza por su trabajo como productor en Buscando, el aclamado thriller protagonizado por John Cho. Ahora, conocido por innovar con formatos de alta tensión, tomó las riendas de un thriller en tiempo real, era la señal inequívoca de que la audiencia estaba a punto de presenciar algo vertiginoso.

El ídolo de dos universos: Chris Pratt
Momentos después, el ambiente estalló. Al ritmo de gritos de emoción que hicieron vibrar el lugar, Chris Pratt hizo su aparición. Con un look ligero pero formal, el actor se entregó por completo a la multitud: saludó, se preparó para una avalancha de selfies y firmó autógrafos con una sonrisa genuina.
Sin embargo, la escena revelaba una fascinante dualidad en su estrellato. Aunque estaba allí para presentar a Chris Raven, el oscuro detective de Sin piedad, el público no olvidaba a Peter Quill.
Decenas de pósters y figuras de Guardianes de la Galaxia se alzaban entre la gente, un recordatorio de que Pratt habita simultáneamente en dos universos: el de la cruda acción y el del carisma cósmico de Marvel, y que este nuevo papel representaba un calculado giro en su carrera para demostrar su rango dramático.

La fuerza de una campeona: Kali Reis
Cerrando con broche de oro, la alfombra recibió a Kali Reis. La actriz marcó presencia de inmediato, luciendo un bello vestido de varios tonos azules que capturó todas las miradas. Pero su impacto iba más allá de su elegancia. Para muchos, Reis no es solo una estrella en ascenso, sino una leyenda del deporte.
Su impresionante carrera previa como campeona mundial de boxeo en dos categorías de peso le otorga un aura de autenticidad y fuerza. Esa disciplina de campeona, forjada en el ring, es precisamente el tipo de intensidad que un thriller de alto riesgo como este exige de sus protagonistas, haciendo de su casting una decisión magistral.
Con el trío de protagonistas finalmente reunido, el rugido de la multitud se transformó en un silencio expectante, listo para escuchar las palabras del hombre de la noche.

La voz de la estrella: Entre el agradecimiento y la reinvención
Para una estrella de cine moderna, el micrófono en una premiere es más que una herramienta de promoción; es una línea directa con su base de fans y, como demostró Chris Pratt, un escenario para redefinir su propia narrativa artística. Tomó la palabra no solo para presentar una película, sino para agradecer la pasión desbordada y para anunciar, con toda intención, un cambio de piel en su carrera.
Un mensaje para los “fans más increíbles”
Visiblemente conmovido por el “furor y la pasión” con que fue recibido, Pratt dedicó sus primeras palabras a la gente que había esperado horas para verlo. Su agradecimiento fue directo, sincero y un reconocimiento al motor de su trabajo: el público.
“Estamos muy agradecidos de estar aquí con ustedes, aquí en Ciudad de México, con los fans más increíbles. No puedo creerlo. Celebremos Sin piedad. Esperamos que la disfruten, hicimos la película para ustedes (…) Todo el equipo de personas que están aquí trabajaron incansablemente por años, para hacer esta película. Pusimos nuestro corazón y almas en ella”, dijo.

La promesa de un nuevo rostro
Tras el cálido agradecimiento, Pratt cambió de tono para ofrecer una advertencia y una promesa. Consciente de que su imagen está ligada a roles más cómicos y ligeros, adelantó que Sin piedad lo reinventará en la pantalla grande, mostrando una faceta actoral mucho más sombría y compleja.
“Para los que estén familiarizados con lo que he hecho antes, esto es algo diferente. No es tan divertido y brillante como Peter Quill… es diferente. Los mantendrá al filo del asiento con suspenso, oscuridad, emociones, miedo y todas esas cosas que quería probar”, expresó.
Con la promesa de una experiencia cinematográfica intensa flotando en el aire, llegó el momento de apagar las luces y dejar que la pantalla hablara.

Un vistazo a la oscuridad: La trama de Sin piedad
Tras la euforia de la alfombra roja, la atención se centró por completo en la película. La premisa de Sin piedad es un thriller de alto concepto en tiempo real que sumerge al espectador en un Estados Unidos distópico, donde la justicia ha sido delegada a una jueza impulsada por inteligencia artificial.
La trama sigue al detective Chris Raven (Pratt), quien, tras verse implicado en el asesinato de su esposa, queda atrapado en el sistema que ayudó a crear. Con solo 90 minutos en el reloj, debe correr contra el tiempo para descubrir al verdadero asesino y probar su inocencia. El reparto se completa con talentos de la talla de Rebecca Ferguson.
La noche culminó de la mejor manera posible: con una proyección exclusiva de la película en las salas de Cinépolis Mitikah para un grupo de afortunados fans y miembros de la prensa, el cierre perfecto para una jornada maratónica. El evento en la Ciudad de México fue la demostración de una fórmula exitosa.
La combinación del carisma accesible de Pratt, la fuerza de un concepto narrativo potente y la innegable pasión del público mexicano crearon una atmósfera de expectativa, perfilando a la cinta como uno de los estrenos comerciales más llamativos. Para los que estuvieron allí, la espera terminó; para el resto del país, la cuenta regresiva apenas comienza.
El estreno oficial de Sin piedad en cines será el 22 de enero del 2026. Este texto se realizó en colaboración con Acotación Itinerante.
